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Debate público con el profesor Jované (XXII)


Profesor Jované, escribo el martes 15/3/2011, cuando la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) informó: “Las autoridades japonesa informaron hoy a la AIEA a las 04H50 (03H50 GMT) que la piscina de depósito de combustible usado del reactor número cuatro de la central de Fukushima Daiichi estaba en llamas y que emitía radioactividad directamente en la atmósfera”.

Los mayores desastres nucleares ocurridos anteriormente fueron los de Chernobyl -en Ucrania, perteneciente a la entonces Unión Soviética, que llegó al nivel siete de la escala INES que va de uno a siete, y Three Mile Island, Pensilvania, Estados Unidos, de categoría cinco.

Véase la serie de vídeos sobre la catástrofe de Chernobyl, ocurrido el 26/4/1986 (http://www.youtube.com/watch?v=dpGlefCXZAY). Se estima que la cantidad de material radiactivo expulsado durante ese accidente es unas quinientas veces mayor al liberado por la bomba atómica que criminalmente Estados Unidos lanzó en Hiroshima en agosto de 1945.

Las autoridades comunistas trataron de ocultar la tragedia de Chernobyl, pero se detectó radioactividad en al menos trece países europeos. En Suecia, se encontraron partículas radiactivas en las ropas de los trabajadores de la central nuclear de Forsmark, a unos 1.100 Km. de la central de Chernobyl. Después de comprobar que no había escapes en su planta, los suecos dedujeron que la radioactividad debía provenir de la Unión Soviética. El mundo pudo conocer del desastre debido a comprobaciones similares efectuadas en Alemania Occidental y Finlandia. Tuvieron que pasar dieciocho días para que el secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética reconociera el accidente de Chernobyl.

A pesar de la catástrofe, el ídolo de la ‘izquierda’ adocenada persistió en terminar la central electronuclear de Juraguá -zona de riego sísmico, situada en Cienfuegos, a 336 kilómetros al sureste de La Habana-, que había comenzado en 1983 con la colaboración de la Unión Soviética. El proyecto castrista incluía dos centrales nucleares más: una en Holguín y otra en Pinar del Río.

Fidel Castro no tomó en consideración el peligro directo que la central representaría para más de 1,2 millones de personas residentes en zonas cercanas a Juraguá: Cienfuegos -con una población de unas 405 mil personas, se le conoce como la Perla del Sur y es un destino turístico-, y Villa Clara -con una población de unos 818 mil habitantes.

Fidel tampoco reflexionó sobre otro peligro, el de los desechos de las centrales nucleares, los cuales no cesan su actividad radiactiva en varios cientos de años. Entre 1959 y 1991 la Unión Soviética vertió desechos radiactivos en los mares de Kara y Barents, pero ¿Cuba dónde lo haría? Por cierto, ¿cuándo la sociedad panameña analizará el peligro que representan los buques que transitan por el Canal transportando desechos nucleares?

Como Fidel Castro había puesto a la humanidad al borde de su destrucción –en 1962 Fidel le solicitó a la Unión Soviética que comenzara la Tercera Guerra Mundial mediante el lanzamiento de misiles nucleares a Estados Unidos-, y la gerontocracia estalinista no ha firmado el Tratado de no Proliferación Nuclear, ni ha ratificado el Tratado de Tlatelolco, su plan nuclear provocó una gran preocupación. Gracias a la grave crisis que la desaparición de la Unión Soviética le causó al castrismo, el 2/9/1992 se paralizó la construcción de la planta electronuclear de Juraguá.

Como Rusia no encontró socios en otros países para reiniciarla, en 2000 las autoridades castristas anunciaron la suspensión definitiva de la construcción de la central de Juraguá: “En las actuales condiciones no tiene sentido terminar la planta electronuclear”, declaró Osvaldo Martínez, director del Centro de Estudios de la Economía Mundial, quien explicó que después de una inversión de casi mil millones de dólares, todavía habría sido necesario esperar seis años más para producir electricidad en la central de Juraguá.

Jované, ¿por qué los dirigentes comunistas sienten desprecio por la vida humana, incluyendo la de sus compatriotas? ¿Por qué ocultan, manipulan y tergiversan la información? ¿Con ese objetivo es que se adueñan de todos los medios de comunicación? Continuará.

castroeducacion@yahoo.es