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Debates electorales

Por: Redacción 27/01/2014

REDACCION / PANAMA AMERICA

Antes que un intercambio de cizañeros ataques personales, los debates de los candidatos presidenciales debieran constituir un ejercicio de docencia política centrado en la exposición de los programas de gobierno. Pero los programas no deben constreñirse a la simple enumeración de lo que se piensa llevar a cabo, sino principalmente la divulgación de los estudios de factibilidad tecnológica para llevarlos a la realidad y los mecanismos para obtener los recursos financieros que los concreten.

El conocimiento integral del qué y el cómo de los planes permitirá que los 2 millones y medio de electores los evalúen y conozcan la diferencia entre la demagogia y la realidad. No es suficiente decir, por ejemplo, que se doblará la actual producción nacional de arroz, cuando se está importando cerca de la mitad del consumo. Una propuesta de esta audacia debe basarse en el conocimiento veraz de los problemas que confrontan los arroceros para estabilizar una producción que declina año a año. El Estado no produce arroz, por ende, los productores son quienes deben proponer la superación de sus dificultades y entregarles a los candidatos sus puntos de vista.

En cuanto al problema del alcantarillado, no basta prometer la desaparición de las letrinas. Resulta imprescindible aceptar que su carencia y la existencia de tanques sépticos en la mayoría de los centros poblados del interior representa un aspecto esencial de la problemática general del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan).

Para encarar la grave falta de inexistencia territorial de alcantarillado debe contarse con estudios técnicos y recursos financieros a largo plazo. Es un tema de Estado que los partidos políticos debieran incluir por sus repercusiones sanitarias y su incidencia en la calidad de vida. No podemos aspirar a ingresar a los avances del Primer Mundo con tanques sépticos y sin alcantarillado. La red de tuberías de distribución de agua potable de la capital está deteriorada y demanda renovación. Agua potable y alcantarillado están casados, desde puntos de vista económicos y tecnológicos, de acuerdo con expertos en la materia.

Estos puntos son parte de algunas de las necesidades sociales inaplazables que nos obligan a una exposición de planes de gobierno basados en estudios y no a promesas calculadas únicamente para ganar las elecciones.

Para evitar la continuidad ininterrumpida de estos actos de oportunismo y cinismo electorero, los debates deben contar con marcos de referencia que convaliden su viabilidad. Si se organizan como espectáculos mediáticos para lanzar críticas malévolas a diestra y siniestra, no dejarán de ser una pérdida de tiempo.

Los candidatos gozan de amplia libertad para seleccionar los aspectos fundamentales de sus planes. Pero los temas que escojan tienen que ser el producto de estudios técnicos sustentados. No es admisible, verbigracia, una oferta electoral sobre control de precios cuando se comprueban los fracasos estrepitosos en países de la región. El control de los precios de alimentos se convierte inexorablemente en control de moneda, control de bancos y servicios financieros, y otras fórmulas controlistas de regímenes antidemocráticos. Panamá iría al desastre con el controlismo.

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Lunes 10 de agosto de 2026