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Debemos apoyar la cultura

Por: Redacción 03/07/2014

Abogado-rotario. Comisión Valores Club Rotario Panamá.

Comienzo por decir, respetado lector, que pueden cambiar el nombre, naturaleza y estructura orgánica al Inac, de manera que ya no sea un instituto, sino una entidad con rango ministerial con presencia en el Gabinete o, una autoridad de cultura; ese en sí no es el problema fundamental. El mismo es que deben colocar allí a alguien que conozca cabalmente la problemática cultural del país, que haya estudiado el tema a profundidad y su situación perenne, además, de haber vivido por y para el desarrollo cultural, a pesar de la gran deficiencia del sistema educativo y la consecuente pobre capacitación de los estudiantes, del hecho de que la cultura sea vista como hija de menos madre y no tenga un apropiado presupuesto, y que sus principales regentes sean nombrados políticamente, y para colmo, no tengan idea técnica de cómo enfrentar la situación educacional y cultural en su conjunto, y no se rodeen de asesores capaces, y tampoco -ni mucho menos- tengan un plan de trabajo sostenible en el tiempo y, sobre todo, que impida generar una infinita cadena de improvisaciones en la consecución de soluciones a la necesidad de cultura individual y colectiva.

Nos hace falta un plan programático a mediano y largo plazo que atienda los problemas reales del sector, sea como se llame la institución, o seguiremos igual, más aún si en materia presupuestaria sigue siendo la cenicienta del presupuesto anual del Estado. Existen buenos candidatos apolíticos que pueden enfrentar este reto, para así brindar una oferta humanista a personas de cualquier clase social.

- Advierto: brindo mi consideración y respeto sin cortapisa a la directora general saliente del Inac, con un largo historial dedicado a cultivar las artes, siempre preocupada, participativa y accesible, me consta; mas el momento es propicio para que se emprenda un esfuerzo aún más ambicioso y abarcador, con el apoyo decidido del Gobierno y la sociedad (de quien depende en gran medida salir del marasmo), para que rija el destino de dicha institución, no enfrente además de la apatía de una sociedad extremadamente materialista y pragmática, la reiterada falta de apoyo gubernamental para este sector -la cultura también alimenta-.

La cultura es un freno para la violencia, la corrupción, la falta de liderazgo, la carencia de empeño por progresar con una participación social productiva, porque te brinda más elementos para pensar como un ser humano integral, con más elementos para decidir la mejor ruta a la hora de actuar.

 

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Viernes 7 de agosto de 2026