Deber ciudadano ineludible
Por qué siempre repetimos hasta el cansancio los mismos, reiterativos, repetitivos, consejos aburridos al Ejecutivo, que el problema de su gestión son sus ministros. Además, siempre coinciden en tiempo y espacio de los mandatos respectivos. En el argot militar hay un viejo dicho que dice "Ojo al guía". Entonces, debemos respondernos que quien es el verdadero responsable del mal funcionamiento del gobierno es el propio presidente de la República.
No es de extrañarnos en lo absoluto que sus pregoneros son los mismos aduladores y detractores oportunistas del sistema bipartidista que se gruñen, pero que en el fondo se "entienden" por su vieja relación cuasi concubina, para luego sucederse bajo la vieja excusa de la alternabilidad del poder, que a la postre el único resultado que ha arrojado es el continuismo, producto de este idílico pero perverso pacto entre "politicones" aupados por sus siempre cariñosos donantes de campañas como el "Maestro de los papeles" o los descendientes del "contrabandista de licor".
Las épocas, destinos los cambian los hombres hechos y actos impensables están sucediendo con la constante y variante que su incremento en el continente se palpa a diario, nos referimos a las denuncias por corrupción dirigidas a presidentes, recientemente a Guatemala, seguida por Brasil, al borde está Venezuela y en nuestro país nadie se atreve a denunciar al actual mandatario. O será que ¿todavía creemos que la culpa es de los ministros?
No podemos dejar pasar como autómatas estas declaraciones que lo único que buscan es proteger la permanencia en el poder del presidente, para esperar su relevo del 2019, que son sus aliados de siempre.
Tenemos el poder de darle a cada uno lo que le corresponde y darnos a nosotros mismos la oportunidad digna que nos merecemos. Analicemos y actuemos. Acabemos con la corrupción gubernamental, no es fácil pero tampoco es mágica, combatirla es un deber ciudadano ineludible. ¡Acción!