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Decadencia de los partidos políticos

Por: Redacción 27/09/2015

Corre por el mundo una niebla tóxica de corrupción y decepción que envuelve a los partidos políticos, lo que está llevando a mucha gente a sentirles rechazo, aversión, y odio a los que gobiernan, al punto de repudiar en las urnas a sus candidatos y optar por quienes se dicen ser independientes.

Vemos pueblos que  expulsan  del puesto al presidente en ejercicio e inmediatamente eligen a un pseudoindependiente que forma parte de otro colectivo, religioso, que tampoco tiene nada de independiente. El caso de Guatemala trae al recuerdo lo que pasó en Perú con Fujimori, en Venezuela con Chávez y en otras partes del mundo donde llegó gente con la sola consigna de combatir la corrupción de los políticos; luego todas esas promesas las convirtieron en desastres y desilusión que llevaron a sus países a la apatía política y espiritual.

Nuestro país no escapa a esa pandemia, al punto que ha sido medida por el Barómetro de las Américas, que formula la pregunta: ¿Puede la democracia existir sin partidos políticos? Y llega a la conclusión que "de la encuesta hecha a los países de América, los panameños son la cuarta población más hostil hacia los partidos políticos.

El de Panamá indica un cierto rechazo a los partidos políticos como instituciones claves para la democracia. Este resultado refleja el hecho, ya observado anteriormente en Cultura Política de la Democracia en Panamá, de 2012, donde los partidos políticos son la institución con menor nivel de confianza entre las entidades públicas.

¿Por qué se llega a ese fastidio? En mi libro "Cultura Política", analizo sobre lo que piensa la generalidad de la gente acerca de los políticos. ¿Le tiene aversión el panameño a los políticos? Infiero que no; lo que aborrece es la forma en que políticos señalados como corruptos participan en la vida pública y en los medios cuando tratan problemas del Estado y de moral de manera cínica.

Aborrece que prometen mucho y no cumplen. Aborrece ver una lucha a muerte entre políticos, sin ningún respeto hacia el ciudadano, por el poder y el dinero.

Aborrece ver al Estado panameño, no ya  como una institución amada y respetada, sino convertido en una mercancía de mucho valor crematístico.

No les tiene simpatía a los partidos porque piensa que tienen muchos privilegios que no se les ha otorgado a otras instituciones.

Pienso que la poca simpatía hacia los partidos políticos se debe al adoctrinamiento de los medios de comunicación. Según teorías de las comunicaciones, el repetir constantemente una noticia, un lema, va grabándose subliminalmente, luego las personas lo repiten a otros y se va expandiendo. Es psicología de masas. Si todos los días escucha que la política y los políticos son corruptos, llegará un momento en que estará seguro de que es cierto.

El sentir la tendencia negativa ha llevado a que políticos tradicionales renuncien a sus partidos y se disfracen de independientes, que quieren significar como antipartido, sin embargo, como cosa consustancial en su ser, cargan en sí la corrupción de la que quieren alejarse.

También se dieron cuenta de que el transfuguismo los desacreditaba aún más, por eso ahora imitan al comején. La última modalidad no es saltar de un partido opositor al gobernante, sino ser comprado, quedarse en el partido traicionado de forma deletérea para minarlo, de esa manera es menos visible la destrucción.

Expresaron los antiguos sabios que la política es la más noble y sublime de las ciencias que se ha inventado, pues trata de la administración de la cosa pública, empero es caótica porque así es el comportamiento humano, por eso hablaron del término medio. Nada en exceso. Actuar con precaución, pero actuar. El no actuar no permite hacer. Es peligroso el político fanático que se apoya en la Biblia para gobernar porque se basa en la ira y la venganza de Jehová contra su enemigo Satán, por ende y por imitación, convierte en satanes a todos sus enemigos.

Mírese a los políticos. Se pasan años   desgañitándose con las mismas consignas, sin planificar una plataforma de gobierno consecuente con la naturaleza del país. Llegadas las elecciones, es cuando van a "consultar al pueblo". Así nombran a sus amigos en una comisión para presentar un apurado programa de gobierno con parches sacados de aquí y de allá. Son maestros del engaño y mentiras fáciles de digerir. Acúdase a las redes sociales para saber lo que se piensa de los políticos.

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Miércoles 29 de julio de 2026

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