Decisión compleja
La definición del salario mínimo terminó en las manos del Ejecutivo. El plazo se venció y el consenso no prevaleció entre los trabajadores y empresarios.
Antes que finalice el año 2011 los panameños deberán conocer la nueva cifra que entraría a regir en el año 2012.
Los trabajadores apostaban por 540 dólares mensuales más un ajuste general de salarios para los profesionales que podría superar los mil dólares.
Una propuesta desproporcionada para los empresarios que solo estaban dispuestos a ceder un 10% más de lo que se paga actualmente, lo que representaría unos 457 dólares.
Los factores que rodean al nuevo salario mínimo son claves al momento de definirse una cifra.
Revisando las variaciones económicas del país de seguro se tomará en consideración la inflación al cierre del 2011 que se estima en 5.5%. Otro renglón que influenciará, sin lugar a dudas, esta decisión radicará en el crecimiento económico de Panamá que este año sobrepasó el 10%.
El sector empresarial ha sido cauteloso con estos datos y advierte que si el Ejecutivo realiza un aumento alto podría mermar ese crecimiento y también obligaría a las empresas a reducir personal para cumplir con la ley.
Otro elemento que no ha sido muy discutido pero que también entra en la ecuación es la alta demanda de personal que existe en la actualidad.
Al no existir mano de obra para muchos proyectos las mismas empresas han tenido que mejorar sus ofertas salariales y ajustar sus escalafones internos para conservar sus empleados.
Sobre la mesa estarán otros temas que también tienen su peso en esta decisión compleja y de alto impacto social.
