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Declive del dólar y guerra de divisas


El declive lento pero sostenido de la moneda estadounidense, desde 2002 a la fecha, denota la pérdida de su hegemonía, lo que se puede apreciar en su relación al cambio por el euro. Entre las causas del fenómeno se incluyen una creciente debilidad de la economía estadounidense, el financiamiento de un “way of life”, muy por encima de las posibilidades económicas reales de los norteamericanos, un déficit exterior crónico y galopante y la participación sin pausa, en los últimos años de este país en conflictos internacionales, hacen que en la actualidad, el debate sobre el futuro del dólar como moneda universal, este en el tapete, a pesar de la disonancia cognoscitiva de que, sobre el tema, hacen gala los mass media, o por la creencia de que la declaración de quiebra parcial de la deuda griega y su posible contagio, eclipse la caída estructural de la moneda norteamericana, llevando al dólar a ganar terreno.

Es evidente, que el desmantelamiento del sistema monetario y financiero emanado de Bretton Woods, es una realidad incontestable y lo que es peor, vivimos en una situación de desbalance global tal, que de no controlarse, terminará en una guerra de divisas, no declarada. Lo que se avecina, no indica que el dólar dejará de ser una moneda relevante, sino que la moneda estadounidense tendrá que compartir como de hecho ya lo hace; con una canasta de divisas, que regula el sistema, operando como banca central multinacional.

El diseño de una estrategia común, que ponga freno a la espiral de devaluaciones competitivas, que tiene como fondo un conflicto caracterizado por el desequilibrio en la cuenta corriente global, contrastado entre el déficit de las naciones ricas y el superávit de las periféricas, a las que se les exige revaluar sus monedas; enfrenta a las ultimas con las primeras, que aducen que con esta fórmula de solución del dilema, los países más desarrollados lo que intentan es transferirle el costo de la crisis que están sufriendo.

No es casual que desde la reunión Ekaterimburgo- Rusia,(2009), pasando por las de la Organización de Cooperación de Shangai, hasta los encuentros cumbres entre las cuatro economías que se perfilan como las dominantes en el mundo hacia el 2050: Brasil, Rusia, India, y China (BRIC); muchos países, intentan construir un sistema económico mundial alternativo, que incluya la sustitución del dólar como moneda de reserva del mundo.

Profesor Titular de Relaciones Internacionales de la Universidad de Panamá.