Defensor del lector
Segunda vuelta electoral
Ernesto Cedeño Alvarado, Abogado
En sentencia de la Corte de 18 de abril de 1994 este ente dijo en torno a la posibilidad de exigir mayoría absoluta de los votos para obtener la Presidencia del país, que: "del examen objetivo de las normativas contenidas en los aludidos instrumentos legales, se colige, que el hecho de que tradicionalmente el legislador haya adoptado en la ley electoral "uno de los dos métodos conocidos para elegir al Presidente de la República, el de "mayoría simple" y no el de "mayoría absoluta", ni contradice ni riñe con la Constitución Nacional; pues lo cierto es que en Panamá, en materia tan importante para el establecimiento de la democracia, el Presidente se elige constitucionalmente por votación directa y por simple mayoría.
En conclusión, a juicio del Pleno de la Corte Suprema, en este caso existe una costumbre constitucional de carácter interpretativo, en virtud de la cual el texto del artículo 172 (hoy 177) de la Constitución ha sido interpretado en el sentido anotado en esta sentencia.
En efecto, por varias décadas los diversos órganos del Estado han entendido que obran conforme a la Constitución al reconocer y aceptar que el ciudadano que obtenga la mayoría simple de votos en una elección popular para ocupar el cargo de Presidente de la República se desempeñe en ese cargo y que actúa legítimamente en el mismo. La norma legal impugnada en este proceso constitucional es conforme, pues, con esta costumbre constitucional que se integra al bloque de constitucionalidad.
De dónde resulta, que la Corte, en este proceso de inconstitucionalidad, como guardiana de la integridad de la Constitución Nacional, no encuentra ninguna razón constitucional válida para acceder a la declaración solicitada por el demandante, sobre todo en las actuales circunstancias en que el país se encuentra abocado a un proceso electoral, y cualquier cambio en el sistema electoral para elegir al Presidente de la República, lo único que traería para la Nación en su organización política es el desconcierto y la inseguridad jurídica".
Aclaro yo, que del mencionado fallo transcrito, se intuye con claridad meridiana, que para incluir lo de la segunda vuelta electoral en Panamá, se requiere de un cambio constitucional y no uno legislativo, ya que la Constitución dice que se accede a la Presidencia, por la mayoría simple de votos.
Inundaciones, hambres y sequías
Maximiliano Corradi, Lector
Según la OMM (Organización Meteorológica Mundial) desde el año 1991 hasta el año 2000, 210 millones de personas estuvieron afectadas por catástrofes relacionadas con el agua y el clima.
Se calcula que por catástrofes relacionadas con el agua mueren anualmente 3,4 millones de personas a nivel mundial.
“El Cuerno de África” sufre una de sus más graves sequías con el consiguiente problema del hambre que sufren millones de personas.
En medio de todas estas catástrofes y cambios cada vez más personas se preguntan ¿Existe Dios? y si existe ¿por qué no ha avisado?
Pero Dios avisó a tiempo a través de Gabriele, su profeta para la actualidad desde hace más de 35 años. El dijo: “Comprended. Por vuestras causas la Tierra se ha convertido en un horno.
El mundo es como una olla a presión que se encuentra sobre la Tierra; ella hierve...
Los desiertos aún se expanden, pero cuando vengan las aguas...” Ya no hay dudas de que la ciencia ha transformado el clima, las iglesias siguen sus huellas y todo porque ni escuchan ni siguen a Dios.
Los laberintos cristianos
Gabriel D’Annunzio Rosanía Villaverde, Abogado y Locutor
Los laberintos cristianos son el resultado del sincretismo de los valores cristianos con los valores no-cristianos. Una de las causas por la indiferencia religiosa de la gente es por la “comida espiritual” insípida y venenosa de los líderes religiosos, y porque la frase ofídica “serán iguales a Dios” se ha apoderado de las mentes. También, por el desconocimiento del significado, alcance y aplicación correctos de las Palabras del Maestro Divino y las Sagradas Escrituras.
Las más de tres mil confesiones cristianas existentes, aunque que sea un fenómeno digno de análisis, genera confusión.
La Biblia enseña que Dios tiene un pueblo y que existe un solo Señor, un solo Espíritu, una sola fe, un solo amor, una sola esperanza y un solo bautismo, lo que no involucra que este pueblo deba practicar la “uniformidad”.
Debemos imitar al cuerpo humano, el cual nos muestra su “unidad”, por medio de la variedad e interacción de sus componentes.
Es conveniente que existan todas las iglesias que sean necesarias para cosechar y edificar la “mies” que es mucha, claro está, que tengan como fundamento el “evangelio completo” y la “sana doctrina”. El mayor problema en que muchas iglesias andan en sentido contrario de la Voluntad de Dios.
Millones de personas desconocen que “una cosa es lo que dice Dios acerca de Dios y otra cosa es lo que dicen los seres humanos acerca de Dios” y que “conocer al Libro de Dios no es lo mismo que conocer al Dios del Libro”.
Hay demasiados “prisioneros” de la especulación, fantasía, manipulación, sugestión, charlatanería, superstición, costumbres, prácticas, fórmulas, filosofías, dogmas y ritos que no tienen al Creador del Universo como su centro, ya que están basados en la apostasía o idolatría, del “culto al culto, criaturas, concilios, ministros, apariencias, templo, bellas artes, modas, dones y talentos”, “fe en la fe”, “control mental”, “adicción religiosa” y “euforia colectiva”, que mantienen a la gente en un nivel de creyentes sin una “experiencia genuina de salvación, conversión eficaz y vivencia discipular verdadera”.
Los reflectores, que deben enaltecer al “Ungido de Dios”, enaltecen a los “ungidos de Dios”, con agendas apretadas que no les permite atender al común de la gente porque son humanos y limitados, pero, no ponen excusas cuando los buscan sus íntimos o los que les darán “ofrendas generosas”, olvidándose de que “el buen pastor dejó a las noventa y nueve para buscar a la que se había extraviado”.