Defensor del lector
Santo Domingo de Guzmán de ParitaArmando
Muñoz Pinzón, Abogado e historiador
Con el patrocinio del Tribunal Electoral, el historiador Alberto A. Arjona Osorio ha publicado una notable obra sobre historia regional de Panamá: Orígenes históricos del Pueblo De Santo Domingo de Guzmán de Parita, en la cual encara, con base, principalmente en documentos, éditos e inéditos, de los archivos españoles, como los nacionales y parroquiales, la cuestión del surgimiento de esta población. Ciertamente, el histórico asiento desde el período prehispánico hasta nuestros días trasluce un papel relevante en su desarrollo y, además, por ser la cuna de ilustres familias y de figuras descollantes como expresidentes, políticos, músicos, escritores, artistas e intelectuales.
Como afirma en el prólogo Nestor Porcell (q.e.p.d.) “Gran importancia adquieren las observaciones sobre los entierros, como indicador socio histórico del manejo de los status sociales y también de los rasgos democráticos de un grupo comunitario que se destacó por su alta productividad en la ganadería, la agricultura y la instalación de pequeñas industrias”.
En este libro, Arjona presenta reveladoras informaciones de la genealogía de la èlite pariteña y documentos familiares-notariales, entre otros: “Análisis sobre las partidas funerales registradas en el libro de entierros, de mayor data de la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Parita (1727-1757)”; testamentos, actas de matrimonios, partidas funerales, escudos familiares, fotografías, etc. También divulga el árbol genealógico de ilustres familias de Parita como los Arrue y los documentos notariales de las mismas, encontrados en los Archivos Nacionales; además los Pinilla y el árbol genealógico de la familia Pinilla Chiari; la representatividad patronímica pariteña (siglos XVII-XX); y el Padrón del Pueblo de Santo Domingo de Guzmán de Parita (1774).
Si bien, el autor señala en la Introducción “el poco interés que han demostrado los académicos del patio por conocer seria y científicamente los orígenes históricos de los pueblos que fundaron los hispanos a lo largo del litoral pacífico del Golfo de Parita”, es de anotar que últimamente se ha dado a conocer la riquísima historia regional del país como lo evidencian los trabajos publicados particularmente sobre Azuero, Chiriquí, Coclé, Veraguas y Bocas del Toro.
Por ello, no debe pasar desapercibida por sus habitantes, a más de los interesados en esta temática. También debemos destacar la edición lujosa en la presentación del texto y las magníficas ilustraciones, como las prendas y los retablos religiosos, emprendida enhorabuena por el Tribunal Electoral.
Alfabetización, una asignatura pendiente
Guillermo Smith Lange, Educador.
Desde el llamamiento de la conferencia de ministros de Educación efectuada en Teheran, 1965, promovido por la UNESCO, se alertó a la humanidad sobre el flagelo del analfabetismo. A partir de este hecho, Estados, gobiernos y organismos de sociedad civil, y personalidades prestigiosas han hecho causa común por reducir este fenómeno cultural.
Estimaciones recientes acusan la existencia de más de 800 millones de analfabetas en todo el mundo. En América Latina más de 40 millones de personas viven en el mundo de la oscuridad.
En la República de Panamá, en las últimas 3 décadas, también se han desarrollado esfuerzos por parte de los gobiernos. Se estima que el analfabetismo absoluto, según el último censo de población del 2010, alcanza el 5%, no obstante, quedan bolsones de población que requieren ser atendidas con unas estrategias especiales. Este esfuerzo debe ser orientado fundamentalmente a las poblaciones indígenas y campesinas.
Por otro lado, las nuevas alfabetizaciones deben enfocarse a brindar a la población nuevas competencias en temas, por ejemplo: la conservación del medio ambiente, la compresión del tema de la drogadicción, el control de las enfermedades infecto contagiosas como el sida, el dengue, el consumo responsable y el ejercicio de una ciudadanía cada vez más responsables de sus deberes.
Finalmente, debemos aspirar a una educación y a un aprendizaje a todo lo largo de la vida, como reza la última conferencia mundial de educación de jóvenes y adultos.
Cacofonía Política
Alberto Valdés Tola, Sociólogo
En las últimas semanas, el mundo político panameño ha sido conmocionado por la desintegración de la alianza política entre los partidos Cambio Democrático y el Panameñismo. Este evento político no deja de ser, para algunos entendidos, el resultado lógico y esperado de una trama política enmarañada por la falta de ética de algunos actores.
Llámese traición, estrategia o simplemente absurdo político, el hecho es que la alianza entre estos dos partidos carecía de una fortaleza discursiva que la legitimara, lo cual no fue el caso de la alianza de la Democracia Cristiana y el PRD (gobierno pasado); en la que existió, por lo menos a manera de lineamiento político, una cooperación y concepción institucionalizada de funciones y decoro argumental frente al ciudadano común y el ámbito internacional.
El fracaso discursivo entre panameñismo y CD radica en que, mientras el primero se manejaba bajo lineamientos políticamente correctos, CD manejaba un argumento más autocrático y distante del recetario político.
Las consecuencias de esta movida impopular del CD tienen su origen en un momento histórico-político específico: Cuando se dio el éxodo indiscriminado de integrantes del PRD a Cambio Democrático. Esta movida política debilitó y neutralizó oportunamente al único partido de oposición que podía mantener la coherencia discursiva en la deteriorada política panameña.
Por ende, el quiebre inminente de la alianza con el panameñismo fue el producto de un momento histórico-político sin precedentes en la historia partidista de la nación panameña. Primero, nunca hubo tanta migración de un partido político a otro, como fue el caso ya señalado. Segundo, jamás había ganado un partido, fuera de la diada panameñismo-PRD; lo que evidencia aún más, y hasta cierto punto sustenta, el poco compromiso con el discurso político. Así, las disonancias estratégicas en materia de política se deben, ante todo, a un imperativo histórico-político, y no a las acciones desarticuladas y egoístas de un solo hombre.
