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Defensor del lector


ACLARACIÓN SOBRE CRÉDITO EN NOTA

Por Alberto Sánchez Belisle

Editor.

Por este medio aclaramos que en relación al artículo “La Ciudad Hospitalaria” escrito por el Dr. Francisco Díaz Mérida, publicado por Panamá América en su edición del pasado jueves 17 de noviembre, la versión digital en forma desacertada e involuntaria, atribuyó en el crédito que el Dr. Díaz Mérida era del “Departamento de Información, Embajada de Israel en Panamá”, e igualmente anexó con subtítulos tres notas independientes (La situación actual del Molirena,  Saludos a los Periodistas y Felicidades a los Periodistas), como si fueran autoría del Dr. Díaz Mérida, lo que no es así.

El autor de “La situación actual del Molirena” es Luis Martínez, Comunicador Social; el autor de “Saludos a los Periodistas” es Heriberto Valdés P., Presidente de la Asociación de Artistas Plásticos  (APAP); y la autora de “Felicidades a los Periodistas” es Denisse  E. Romero Díaz, del Departamento de Información, Embajada de Israel en Panamá.

 

Del concurso de oratoria

Por Julián Morán

Lector.

Durante varios años nos hemos deleitado con el concurso de oratoria organizado por Cable & Wireless en  Panamá.

Hemos vivido  el de este año y ya han pasado algunos días y las pasiones vuelven a su lugar y las especulaciones sobre quién debía ser el ganador o ganadora, ya finalizaron. 

Los concursos, sean de la índole que fueren, son un marcador de lo que hemos logrado, pero también de lo que debemos reforzar en el proceso enseñanza-aprendizaje.

Normalmente en todo concurso, incluso, en aquellos sencillos, internos, locales o regionales, el jurado, acostumbra a dar a los participantes, a los docentes y al público en general, los parámetros con los que serán evaluados.

 Esto permite cierta objetividad y evita las especulaciones u opiniones que aseveran que hubo favoritismo por este o por aquél, por esta o aquella razón.

Por este motivo solicito, respetuosamente, a los organizadores de este concurso, publicar los parámetros utilizados para evaluar a los concursantes antes y después del concurso, sólo de esa forma   la decisión final será  inobjetable.

 

Noriega: ¿Hasta cuándo?

Ramiro Guerra Morales

HUMANISMO.

A Manuel Antonio Noriega nunca lo traté, aunque en pocas ocasiones estuve cerca físicamente. En aquellos tiempos, mi actividad política se  articulaba a la izquierda revolucionaria, para algunos reformistas. Desde la perspectivas táctica, las cosas siempre se nos plantearon complejas. Conocíamos del carácter antidemocrático que estilaba el régimen, pero por el otro lado,   estábamos convencidos que la caída del gobierno significaría  un retroceso.

Recuerdo que en medio de la crisis, una de  nuestra compañera de militancia, llegó a  proponer en  Atlapa que el General Noriega  debía abdicar, como  manera de abrir el camino para un retorno a la democracia sin exponer el cumplimiento de los tratados Torrijos-Carter. Fuimos criticados tanto desde la izquierda como de sectores populares y los militares.

Los acontecimientos venideros, post invasión, terminaron dándole la razón a las sectores y fuerzas que abanderaron la democracia y lo más importante, lo que  presagiamos como un resultado inminente de la invasión, no ocurrió.

 El propio  Presidente, Dr. Guillermo Endara Galimany, en sus primeros meses de gestión fue claro: No cambiaría el Código de Trabajo y los Tratados tenían que cumplirse. 

SOMOS DEL CRITERIO QUE EL EX-JEFE DE GOBIERNO REGRESE A SU PAÍS. 

En unos de eso días aciagos de nuestra historia, asistí a una reunión a la presidencia con la compañera arriba mencionada y en reunión con el Dr Endara, nos manifestó, que él le había dicho a los norteamericanos que en un plazo de un mes a dos meses tenían que abandonar nuestro territorio y si no lo hacían, renunciaba.

¿Se equivocó Noriega en cuanto a los planes de los gringos? Pienso que no. Los estrategas del Departamento de Estado se equivocaron. Siempre pensaron en no cumplir con los Tratados, pero ocurrió un fenómeno importante. El pueblo panameño recibió con agrado el retorno a la democracia, pero nunca declinó reivindicar el Canal de Panamá. 

Todavía existen intereses que hablan de perdón, a cambio de arrepentimiento, sino es así que Noriega se muera de viejo y enfermo en la cárcel. 

Me pregunto, se concilia  esta postura con la religión y fe cristiana de estos mismos grupos y sectores?, pienso que no. 

Como humanista que soy, somos del criterio que el ex–jefe de gobierno regrese a su país y se le permita terminar sus días, sea o no en paz con su conciencia.

 Ojalá al ex– general se le ocurra en su testamento político aclarar aspectos de su ejecutoria que hoy todavía la sociedad exige una explicación objetiva y franca.

Abogado.

A favor de la Ley Zanahoria

Por Cristóbal Silva Gamboa

La emisión del Decreto Ejecutivo No. 1424 del 9 de noviembre del 2011, por el cual se ordena a las Gobernaciones del país que reglamenten el horario de funcionamiento de centros nocturnos donde se expenden bebidas alcohólicas, ha levantado, como siempre que aparece una iniciativa de ordenanza del gobierno, una serie de comentarios, algunos adverso y otros a favor en torno a este Decreto conocido como la “Ley Zanahoria”, aunque no es una Ley per se.

El Decreto se motiva en el incremento de la violencia, en particular riñas callejeras, la violencia intrafamiliar y las cifras crecientes de accidentes de tránsito, casi todos producto del consumo indiscriminado de bebidas alcohólicas. 

Algunos que no concuerdan con esta medida, argumentan que se atenta contra la autonomía municipal, según Art. 232 de la Constitución Política, y se limitan los derechos humanos de los ciudadanos para decidir sus propias costumbres de diversión nocturna en estos centros. 

POSICIÓN.

YO ESTOY DE ACUERDO CON EL DECRETO ZANAHORIA, Y ESPERO QUE SIGA VIGENTE.  

El Decreto 1424 del 9 de noviembre de 2011 no regula expresamente los horarios de los centros nocturnos, sino que ordena a las Gobernaciones que sean estas instancias las que reglamenten el horario de funcionamiento de los mismos. Tampoco ordena el cierre de estos locales a una determinada hora. Solo establece el periodo de tiempo diario en el cual se puede vender licor a los clientes. Esto es beneficioso para todos. Por todo lo anterior, yo estoy de acuerdo con el Decreto Zanahoria y espero que se mantenga vigente.

 Ingeniero.