Defensor del lector
Tiranía del consumismo
Por Alberto Valdés Tola
Posiblemente sea inadecuado hacer la presente reflexión precisamente en estas fechas, en donde el espíritu del consumismo se apodera de casi todas las personas, hombres y mujeres, grandes y chicos, creyentes o agnósticos.
Todos ellos, orientados racionalmente por una lógica comercial basada en el marketing publicitario a través de los principales medios de difusión masiva mediante las comerciales o cuñas televisivas; y también por la estrategia de catálogos y folletines de ofertas.
Ahora bien, todas las navidades en Panamá se experimenta la sociedad del consumismo basada en la legitimación del gasto excesivo y desmedido de mercancías de todo tipo, desde artefactos electrónicos, como lo son los Blue-Ray, las computadoras, los Ipots y los muy populares celulares del momento, como es el caso de los Blackberry; las consolas de juegos; la ropa, zapatos, lencería y perfumes de marcas famosas.
Compradores
Otros muchos, se endeudan más allá de lo inimaginable con sus tarjetas.
Además también están los clásicos e intempestivos juegos de mesa, legos, rompecabezas, peluches, figurines de acción, etc.
Toda una logística estructurada para cosificar la vida misma, mediante la compra y venta de mercancías y servicios.
Así, esta suerte de socialización, que incita en los primeros años de vida, mediante el eslogan de comprar para regalar, crea una estructura socioeconómica basada en la oferta y la demanda de objetos, necesarios e innecesarios, los cuales centralizan nuestros deseos.
De esta forma, un niño, adolescente, adulto o anciano no puede ser feliz si no puede desbocarse adquiriendo todo lo que parece gustoso a sus sentidos. De no poder saciar estos anhelos de comprar sin límites, este hedonismo incontrolable por las cosas, podría producirle a un consumidor imperfecto (persona que a pesar de querer comprar su débil economía no se lo permite) inconscientemente procesos de estrés y depresión, angustia existencial y en el mejor de los casos una sensación de inconformidad.
Todo esto, genera en una sociedad tan racional y consumista como la panameña, a que estos consumidores imperfectos busquen otras alternativas para saciar sus ansias de comprar.
De esta manera, algunos ciudadanos previsores se adhieren a cuentas de ahorros navideñas, las cuales le aseguren su capacidad consumista por estas fechas; otros muchos, se endeudan más allá de lo inimaginable con sus tarjetas de crédito; piden un préstamo a un banco, amigo o familiar; y, otros, en cambio, desprovistos de las oportunidades de accesar al préstamo, ya sea formal o informal, delinquen con tal de obtener los objetos de moda.
Por ende, en estas fechas festivas, en donde se exalta el consumismo más allá de los límites racionales y prudentes, se imponen la tiranía del consumismo de los objetos, creando los estándares básicos para constituir un comportamiento desmedido y hedonista, el cual es muy característico de los hombres y mujeres individualistas (pocos solidarios) y unidimensionales (acríticos) del siglo XXI .
Sociólogo.
¿Cómo son los valores?
Por Marisín Villalaz de Arias
Los valores son las normas de conducta y actitudes que guían nuestro comportamiento y que deben ir de acuerdo con lo que consideramos que es correcto en nuestras vidas.
Existen varias clases de valores, pero privan los morales sin los cuales los demás, prácticamente no existen.
Es en base a los valores morales que llevamos nuestras vidas y nuestras conductas para decidir la mejor manera de actuar en las circunstancias de la vida. Cuando tenemos esos valores, tenemos paz, respetamos a los demás y a nosotros mismos y somos capaces de dar al mundo lo que somos y tenemos.
Aunque no queramos, las personas que nos rodean y las situaciones cercanas a nosotros, influyen en nuestras vidas. En ocasiones lo hacen de manera directa y abierta y a veces de forma indirecta y solapada que pasan desapercibidas. Esa influencia puede ser positiva o negativa la que debemos evitar y tratar de separarnos de ella.
Consejo
Alimenta tu autoestima, aprecia tus valores y piensa qué quieres.
Para tener valores, las personas deben conocerse a sí misma para sentirse seguras de sus ideas que sostienen los valores.
Algo importante es escuchar a los demás para tomar mejores decisiones. Conócete, fortalécete, quiérete, cuestiónate; sigue esos puntos y triunfarás en la vida, dominarás la presión de grupo en cuanto a las personas que te rodean.
Conoce tus debilidades, alimenta tu autoestima, aprecia tus valores y piensa qué quieres de la vida. Los valores son lo primero y serás alguien: Ser no Parecer. Comisión de Valores Club Rotario Panamá.
Médico-Rotaria.
Demasiados fracasos
Por: Alfredo Hernández S.
Casi setecientos, al menos eso me pareció escuchar en la TV hace unos días. Me refiero a fracasos matrimoniales, o de pareja, si lo prefieren ya que muchos sólo son “relaciones sentimentales. Es una cifra impresionante que debía llevar a los “profesionales del ramo” a estudiar ¿qué es lo que no funciona?, ¿qué es lo que está ocurriendo para que esta inestabilidad lleve a tan fatales consecuencias?. La muerte de un ser humano.
Hay que preguntarse, ¿qué está pasando desde unos cuantos años? Varias causas y una principalísima es que se está fomentando que basta con la atracción sexual basta para que una relación. Y esta está abocada al fracaso, fomentada por la educación al respecto. No se menciona la palabra amor, al menos correctamente. Dios quiera que al leer esto muchos educadores se lleven las manos a la cabeza, sería señal de que algo les intranquiliza.
Fortaleza
La reciedumbre es saberse dominar, estar herido y no desanimarse.
¿Se habla a los alumnos/as, que somos distintos aunque compartamos pupitre? ¿Se les dice que en esta diversidad sexual estriba el que seamos diferentes? Y que en ella están la riqueza de nuestros sentimientos? Hay que saber hablar a los jóvenes que el sentir no es arrobamiento y que la fortaleza interior nada tiene que ver con la fortaleza física, que no es reciedumbre. La reciedumbre es saberse dominar, estar herido y no desanimarse. ¿Se les dice a los jóvenes que la vida es lucha y que sin lucha jamás habrá victorias? Esta es la única manera de controlar las pasiones y encauzarlas correctamente.
Andalucía, España.
