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Defensor del lector


EL DISCURSO PRESIDENCIAL.

Por Jorge Luis Macías F.

Atención levantó el discurso pronunciado por el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli. Desde luego, el tono y el contenido, movieron a una serie de apreciaciones de valor, unas de rechazo y otras de aceptación. La objetividad en toda acción humana se ve afectada por la propia actuación del sujeto. No hay separación radical entre el sujeto y el objeto.

Es claro entonces, que todo discurso político considera esa realidad. De allí que su contenido expresa lo que siente el individuo desde su perspectiva muy personal, y desde el contexto en que se produce.

El discurso presidencial estaba dirigido a la población panameña en su conjunto, y no únicamente a determinados sectores. Se trataba de que sin perder la majestuosidad del cargo era importante interiorizar en la gente común, que no entiende de teorizaciones metafísicas ni de grandes conceptualizaciones políticas.

Los grandes oradores han tenido la capacidad de penetrar en el interior de las masas porque han logrado captar sus preocupaciones, pero mejor han traducido en palabras sencillas sus ansiedades y sus aspiraciones. Los buenos dirigentes políticos, han sido igualmente capaces de llegar con el discurso claro, motivador y honesto.

Ahora bien, ¿a quién pudo preocupar el tono del discurso presidencial? Obviamente a los sectores políticos-económicos. Ellos no solamente atacan su contenido, sino que incluyen la forma en sus críticas. Cada cual le da la sustancia al discurso y adopta -también- la forma que estime conveniente.

Ahora bien, el pueblo en términos generales pasó desapercibido el mensaje presidencial, pues sus desvelos están en la dirección de la solución a sus problemas. En términos generales lo puntual del discurso iba dirigido a sectores bien identificados: medios de comunicación y sector empresarial. Se trata de dos áreas sensitivas de la sociedad panameña.

Los primeros, porque tiene una poderosa influencia en las mentes de la población, creando por ello un comportamiento, que hay que cuidar que no caiga en el condicionamiento del pensamiento. El segundo porque tiene un peso específico en el aspecto económico del país en lo relativo a la producción, y lo que consecuencialmente puede derivarse si hay una posición de fuerza del sector. Los señalamientos a los sectores mencionados en el mensaje presidencial, no son nuevos. Se advierte desde hace tiempo posiciones encontradas entre el Primer Magistrado de la Nación, medios de comunicación y empresarios.

A mi juicio toda discusión sensata y bien pensada es correcta. Pero una polémica desarrollada en el marco del respeto, sin excesos, sin apasionamiento, y con mucha objetividad, porque de por medio está el interés mayor, que es el del ciudadano que espera de quien preside el gobierno, pero también de los que comunican a diario y los que aportan desde sus empresas, solución a sus problemas.

 

MASACRE DEL 9 DE ENERO DE 2011

Hace un año en el Centro de Cumplimiento de Tocumen, ocurrió uno de los hechos más crueles y sanguinarios que ha vivido la nación panameña, cuando fueron quemados vivos y luego brutalmente apaleados por parte de unidades de la Policía Nacional, siete jóvenes internos dentro de una celda de dicho centro penal de adolescentes, en tanto que muchos más fueron gravemente lesionados con perdigones y golpes, también propinados por la Policía Nacional.

A la fecha, la Policía y las autoridades del gobierno central, lejos de aceptar sus responsabilidades, asumir las consecuencias de sus actos y tratar de colaborar con los sobrevivientes y sus familiares, han esquivado las mismas, han tratado de entorpecer la investigación penal con mentiras y tácticas dilatorias, y no han realizado cambio alguno de relevancia en el sistema penitenciario de adolescentes, ni en el de adultos.

Es impostergable que el Órgano Ejecutivo ordene el cierre inmediato y su posterior demolición de esa cárcel Modelo de Menores llamada Centro de Cumplimiento de Tocumen, por ser un antro de violación de los derechos humanos.

La sociedad panameña no puede permitir que hechos barbáricos como estos queden impunes, debe exigir justicia, y entre otras cosas la derogatoria de la inconstitucional Ley 74 de 2010; que crea un blindaje jurídico en favor de los abusos y el uso excesivo de la fuerza de los miembros de la Policía.

De parte de los firmantes de este comunicado, pueden tener la plena seguridad que llegaremos hasta las últimas consecuencias, en nombre de los jóvenes muertos y lesionados aquel día, y en el nombre de la Sociedad Panameña.

Coordinador de los abogados de las víctimas.

hay que Apoyarse unos a otros

Creo recordar que fue Newton el que dijo aquello de “dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”. Todos necesitamos apoyarnos; muchas veces no escogemos ni el lugar ni el momento, ni la persona en la que poner nuestros anhelos. La necesidad de amor de la persona, amar y ser amado es lo mejor que puede ocurrirnos.

La ansiada intercesión de las vidas que han de ir a lo largo de la existencia, conviviendo, compartiendo y encontrando, cómo diría… el punto de equilibrio, la comprensión en los avatares de la vida, en las más diversas contingencias que irán dando carácter a nuestra vida. Hay que saber lo que queremos. Cuando la senda nos parece que merece la pena, seguiremos sorteando dificultades, que siempre las habrá, pero en compañía –bien elegida- el caminar será agradable porque en la dificultad del itinerario estará ese punto de apoyo que nos ayudará a vencer.

No he pretendido “pontificar”, sólo contar cosas que he leído y me han parecido interesantes para compartir. Y repito, continuo, que hay que saber encontrar el punto de apoyo que puede mover este mundo nuestro. Este “planeta azul” tan maltratado, tan en crisis. El único que tiene la fuerza para mantener bien sujeta la palanca con la que intentamos mover, no zarandear, sólo moverle hacia el conocimiento de la vida. Nadie piensa que la vida es un regalo y la única que merece la pena es la de entregarse, comprensión y amor. Haced que la palanca impulse al mundo desde su punto de Apoyo.

Colaborador, España.