Defensor del lector
Asamblea nacional
Por Elis Caballero
La Asamblea Nacional está compuesta por un grupo homogéneo de personas que pertenecen o son representantes de colectivos politicos. En nuestro escenario actual los integrantes que están albergados en el Palacio Justo Arosemena están conformados por 71 diputados, de los cuales 36 están en Cambio Democrático, Panameñistas 16, PRD 17, Molirena 1 y el Partido Popular también con un escaño.
Desde esta perspectiva, la Asamblea Nacional de Diputados está llamada a desempeñar un rol activo en la promulgación de leyes tendientes a enfrentar de manera creativa y decidida los problemas de la delincuencia, violencia, seguridad social que afectan en general.
Pero no hay que negar que este primer periodo de sesiones del III año de Gobierno estuvo plagado de inconsistencia legislativa por la ruptura de la Alianza Gubernamental que degeneró en debates estériles y retardos que afectaron la eficiencia en la aprobación de algunas leyes.
Debates
También hay otras leyes en agenda tales como la ley de la lotería nacional.
La existencia de 2 corrientes en oposición, a pesar de todo no ha obstruido el trabajo, ni la labor en el primer órgano del Estado por crear nuevas leyes, más bien han sintetizado el derecho de los diputados por tener una diferencia de criterios que al final son votados por mayoría.
Sin embargo, hay momentos enérgicos donde se buscan estrategias que beneficien la continuación de un debate serio y respetuoso, pero no con tácticas dilatorias que buscan empañar la eficiencia de la Junta Directiva (Héctor Aparicio y Marcos González) a través de una oposición mixta hacia la ingobernabilidad.
Por ello creemos que con este nuevo periodo de sesiones ordinarias se debe buscar un consenso en los temas a discutir donde la mayoría de los diputados de las diferentes bancadas, decidan los proyectos y los métodos para su discusión.
La reformas electorales serán el tema principal que pondrá a los diputados, sociedad civil y Tribunal Electoral a buscar consenso y seguir el calendario electoral.
También hay otras leyes en agenda tales como la Ley de la Lotería Nacional de Beneficencia, Modernización del Sistema Minero, Código Agrario que deberán ser aprobados antes del próximo 30 de abril.
Periodista.
Sobre artículo de opinión publicado
Por Ricardo López Arias/Lector
Estimada Adelita Coriat: Permítame felicitarla por su artículo Una crisis de arrastre... que publica hoy (ayer martes 16 de enero) el Panamá América.
FRENTE POR LA DEMOCRACIA
Por Gabriel D’Annunzio Rosanía Villaverde
El vicepresidente Varela en la sede de su colectivo político, en medio de aplausos y arengas, lanzó graves acusaciones contra el presidente Martinelli, al cual sentenció de que sería “juzgado y derrotado”, en el contexto de la renuncia de Bosco Vallarino que no es más que parte de la saga de diferencias surgidas en el seno de “la alianza por el cambio”, proponiendo, entonces, un “frente por la democracia”.
Los demás opositores del gobierno se han mostrado a favor del “llamado varelista”, precisamente aquellos que se opusieron acremente a que Bosco Vallarino fuese alcalde de la Ciudad de Panamá, por su nacionalidad extranjera por naturalización, y aunque no son el mejor ejemplo democrático, ahora hablan de defender la institucionalidad y la democracia. De hecho, hay acercamientos entre los grupos opositores, que históricamente entre si mismos han sido antagónicos, en torno a establecer los lineamientos de este ”frente por la democracia”, y hasta se habla de alianza electoral.
En el ambiente nacional gravita la anarquía, chismografía, doble moral, emocionalismo, juega vivo, hipocresía, mentiras, oportunismo, revanchismo y suspicacia, y eso no es conveniente para la democracia, sin menoscabo del daño que le están causando a los valores y principios que ha costado y cuesta inculcar en las mentes de las nuevas generaciones.
Nación
En el ambiente nacional gravita la anarquía, ... doble moral, ... juega vivo.
En medio de esto, quienes tengan un poco más de conciencia moral, cívica y social, deben elevar su voz de advertencia, mediante ideas y acciones que coadyuven con la armonía, concordia, desarrollo, equidad, equilibrio, justicia, orden jurídico, estabilidad democrática, paz, reconciliación y sosiego que deben ser la regla o estilo de vida de la sociedad panameña y no la excepción.
Dada la importancia socio-económica y geopolítica internacional de Panamá, si la estulticia, el oportunismo y la falta de discernimiento siguen siendo la base de los razonamientos y acciones políticas y electorales de aquellos que son o se consideran los voceros autorizados del pueblo, nos corremos el riesgo de perecer como nación y convertirnos, a corto plazo, en un territorio ocupado y controlado por los intereses del poder global y sus lacayos.
Un verdadero y legítimo frente por la democracia es aquel que fundamenta sus ideas y esfuerzos por medio de una Asamblea Constituyente, Cultura de Paz, Desarrollo Integral, Desconcentración y eliminación de las excesivas influencias de las cúpulas de poder, Educación en valores, Fortalecimiento de los derechos humanos, Reforma integral del Estado y un sistema legal que castigue a la impunidad.
Abogado y locutor.
¿Hay planeta para tanta gente?
Por Gonzalo Fanjul/Experto en desarrollo
El crecimiento acelerado de la población mundial dispara las alarmas malthusianas sobre el agotamiento de los recursos naturales y la brecha demográfica entre las diferentes regiones del mundo. ¿Podemos gestionar un planeta con tanta gente?
La idea de una población que podría superar los 9,000 millones en 2050 plantea retos en ámbitos tan fundamentales como la producción agraria, el abastecimiento energético o la conformación de los mercados de trabajo.
Aunque en este momento el número de personas que pasa hambre se acerca a los mil millones, los expertos coinciden en que el planeta todavía produce alimentos suficientes. El futuro, sin embargo, sugiere un panorama más sombrío. De acuerdo con la FAO, las necesidades alimentarias de la población en 2050 podrían incrementarse un 70% con respecto a las actuales, lo que supone un reto para un sistema productivo que ha empezado a tocar sus límites. La tierra disponible para la producción agraria tocó techo a principios de la pasada década. ccs@solidarios.org.es
