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Defensor del lector


COMPETENCIAS Y DESTREZAS  

Licenciada Brizeida Hernández (en relación al artículo publicado el pasado sábado 3 de marzo en Panamá América): No estoy en contra de los cambios, lo que estoy en contra es de los constantes cambios; llevo unos buenos años en el sector y puedo hablar con conocimiento pleno. Antes era el conductivismo, de eso aprendimos hace rato; después vino el constructivismo, después inteligencia múltiple y ahora competencias y destrezas.

En nuestro país no estamos preparados para el cambio, porque considero falta que ustedes sean más para poder entrenar a los que son más, que son los maestros para una nueva forma de dar las clases.

Les doy un ejemplo. Usted comería un arroz blanco sin sal; creo que no lo comería, ¿verdad? Acabo de escuchar en CNN que el cuerpo necesita acondicionar ese hábito de comer comida sin sal y eso cuesta, igual cuesta acondicionar el cambio que usted propone y sé que no solo usted sino el Ministerio de Educación.

Considero que ustedes los expertos deben preparar más expertos en el tema e ir a ayudar a los maestros para esa transformación, pero que eso no sea supervisión sino cooperación.

Lector.

 

 

La función del padre de familia

Estamos en la primera semana de inicio del año escolar y como padres de familia debemos estar conscientes del rol que tenemos en la educación y orientación de nuestros hijos. Ser padre de familia es un gran desafío, que requiere tiempo y espacio para desarrollar técnicas de comunicación y trabajo en equipo entre padres e hijos.

Quizás algunos padres piensan que la escuela debe encargarse de esos menesteres, pero la verdad es que nos toca estar atentos y prestos a escuchar las necesidades de nuestros hijos y, sobre todo, de las deficiencias en la enseñanza que puedan dar como resultado, fracasos inesperados.

No es necesario llegar a extremos para entender que debimos comunicarnos con el colegio, maestros e hijos en tiempo oportuno, para conocer aquellos problemas por los cuales están pasando.

La etapa escolar es muy importante, porque allí desarrollan capacidades, habilidades y destrezas, que luego les enseñarán el camino a la profesión o carrera anhelada.

Ser padres es una bendición que da sentido a la vida, que nos lleva siempre a luchar contra cualquier adversidad, para lograr la felicidad y éxito deseado.

La función del padre y de la madre no es solo nutrir y cuidar a los hijos, sino también brindarles la protección, seguridad y educación necesarias para que se desarrollen como personas sanas, buenas y solidarias. (Aporte de la Comisión de Valores del Club Rotario de Panamá).

Abogada y Rotaria.

 

 

¿Qué hacer con las comarcas?

Lamentablemente, las comarcas son engendros geopolíticos, creados por gobiernos populistas con intenciones poco claras y sin ningún sentido nacionalista. Cuando aludimos a “intenciones poco claras”, nos referimos a la interrogante sobre el beneficio que nos trajo abrir esas manchas geográficas-sociales, ¿mejoró la situación socio-económica de la población que allí habita?, ¿fue beneficioso para el país? Definitivamente no, los países en América con más alto índice de pobreza y desigualdad social son los que tienen mayor cantidad de indígenas, no por este último hecho, sino por la actitud poco receptiva al sentido de nación y a la idea de inclusión en el engranaje sociocultural del país en que viven.

Para el caso de Panamá, existen los panameños y los ngäbes-buglés, emberás, etc. Ellos creen que son otra nación y sus dirigentes son sus únicos presidentes, alcaldes, gobernadores, entre otras autoridades. Hablan del Presidente de la República como si fuera de igual jerarquía que sus caciques; no respetan la Constitución, pues violan el libre tránsito por vías públicas y carreteras internacionales; secuestran gente, maltratan nacionales y extranjeros, entran como forajidos a pueblos destruyendo propiedades estatales.

¿Quiénes son estas personas que tienen el poder de hacer estas cosas que el resto de los mortales no podemos hacer?, ¿quién o qué le da el poder de decidir dónde se construye una hidroeléctrica o a quién se le entrega una concesión minera? Ya es hora de que el Gobierno los ubique y los haga cumplir la ley y la Constitución.

Es hora que decidan si quieren pertenecer a la Nación panameña o seguir siendo simplemente “indios ngäbes-buglés”. La primera opción le da el derecho que tiene cualquier panameño común, y la segunda le da el derecho de seguir contemplando la naturaleza, acostado en una hamaca, entorpeciendo el progreso y privándose de los conocimientos que nos trae el siglo 21 y el futuro.

Lector.

 

 

Denuncias de ultraje

Testimonios denuncian que además de muertos, heridos y desaparecidos en las recientes protestas indígenas, hubo intimidación, humillación, insultos, tratos crueles y degradantes, manoseo, golpes, tortura, hasta presunta violación a mujeres y niñas indígenas por los represores uniformados.

Son actos de bajeza, inhumanos, rayando en la bestialidad y constituyen un verdadero ultraje, una afrenta a la dignidad y honor humano que debemos repudiar categóricamente.

Las autoridades guardan silencio cómplice; ¿qué medidas han tomado para investigar estos agravios infames y llevar a sus perpetradores ante la justicia? Los peores días de la dictadura militar regresan con mayor fuerza.

Lo terrible del momento actual es la aparente negligencia de tantas instituciones, medios, funcionarios, figuras públicas, individuos (as) de a pie, que sin bochorno hacen gala de su obediencia y defensa de la ley o el orden -pero que frente a las grotescas crueldades que presenciamos impávidos en las pantallas, callan: el miedo los ha atado, amordazado, enceguecido, ensordecido.

Será por tratarse de indígenas, a quienes miran con hostilidad y rechazo, los consideran de menor valor, inferiores, indeseables, poco confiables, ignorantes, buenos para nada y quién sabe ¿cuántos epítetos negativos?

Existen organizaciones internacionales ya informadas de estos hechos dolorosos; mantengámonos alertas y seamos solidarios con los oprimidos, que podemos ser nosotros.

Arquitecto y docente.