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Defensor del lector


 

Diputado pudo infringir la ley  

Por Ernesto Cedeño A.

Medios de comunicación social transmitieron que en la residencia del diputado Noriel Salerno, pernocta una ambulancia que al parecer, es del Estado, o sea, pagado con fondos públicos    (“Existe logo del gobierno”). 

De haberse adquirido la ambulancia con fondos estatales, se estaría violando, a mi juicio, la ley material, debido a que la Circular No. 90-2005-DC-DFG de la Contraloría,  de 25 de agosto de 2005, publicado en la gaceta oficial No. 25,379 de 6 de septiembre de 2005 en su numeral 6, prohíbe estacionar vehículos oficiales en casas particulares.

La circular de marras, analizada en conjunto con el artículo octavo y el duodécimo, del Decreto Ejecutivo No. 124 de 27 de noviembre de 1996, obliga a imponerle al diputado en mención, en mi concepto, al menos B/ 100.00 de multa, para iniciar y obliga a la Contraloría, a levantar un informe que pudiera ser remitido a la Corte Suprema de Justicia, para que se analice si es procedente o no, el iniciar unas sumarias en contra del diputado.

 La Contraloría tiene la última palabra en esto y deberá decir, si autorizó al diputado en mención, a vulnerar las disposiciones transcritas. El diputado, a su vez debe rendir cuenta sobre el particular y tiene derecho a que se presuma su inocencia. (Dura lex, sed lex). Dura es lea ley, pero es la ley.

Doctor en Derecho.

 

 

Zona Libre: Venta de tierras

Por Rafael Solano

Se ha iniciado un debate en cuanto a la conveniencia o no de que mediante ley se puedan vender los terrenos ubicado en la Zona Libre de Colón, teniendo la primera opción de compra los empresarios que hoy ocupan esas tierras.  Existen opiniones a favor y en contra, las cuales todas no merecen respeto. 

Las argumentaciones de las personas que están en contra de la ventas esgrimen entre otras opiniones, que el proyecto de ley propicia la privatización de la Zona Libre y esto generaría la pérdida de trabajo de  panameños que laboran en esta zona franca.

Mi humilde opinión es que el proyecto no consagra por ninguna parte la privatización de este área franca, por cuanto la Zona Libre de Colón continuaría siendo una institución gubernamental y su administración continuará siendo pública.

Los detractores del proyecto señalan que la administración desaparece, lo cual es otra falacia, pues la administración continuará manteniendo el control del área, ejerciendo sus funciones como hasta hoy en los diferentes departamentos que integran la entidad.

 Se dice por ahí que los expendedores de alimento del área que son colonenses humildes serán expulsado de la Zona Libre lo cual es una falsedad, puesto que el proyecto en su normativa no habla una sola letra sobre este tema.

Ingresos

Serán invertidos para financiar obras, proyectos y programas. 

 Otra argumentación de los que se oponen es que los transportistas de carga que prestan sus servicios van a ser perjudicados cuando se vendan las tierras del área franca. Esto  también constituye una falsedad puesto que el reglamento de transporte de carga que regula este servicio dentro del área, se mantiene vigente. 

Mi opinión es que la descalificación del proyecto se debe únicamente a la  incredibilidad de los colonenses hacia el Gobierno de turno y de las anteriores administraciones públicas, por el incumplimiento reiterado de promesas.  Argumentación cierta y que compartimos pues es una realidad. El proyecto es beneficioso para la provincia de Colón puesto que por primera vez, ingresos significativos provenientes de la Zona Libre serán invertidos para financiar  obras, proyectos y programas que atenderán las necesidades de la provincia.

Los gobernantes actuales cumplirían con lo que se refiere a dotar en el porcentaje que establece la ley de los ingresos o recursos económicos generados por las ventas. El argumento de la incredibilidad frente al Gobierno es lo que está generando  la oposición del proyecto, puesto que los colonenses no creen  en nada ni en nadie, reitero por el incumplimiento de promesas formuladas por este y otros gobiernos.

Abogado.

 

 

ESCUCHAR AL CIUDADANO

Por Gonzalo García Camps

Constato con tristeza un hecho que viene siendo muy frecuente en todas partes: el desprecio al ciudadano. Y es que, son muchas las organizaciones privadas (con o sin ánimo de lucro) o públicas (incluidos partidos políticos) que, a pesar de tener la intención de ofrecer un servicio al ciudadano en la práctica actúan con desprecio hacia él.

 Las hay que no ponen a disposición de consumidores, usuarios o simples habitantes los datos de contacto, haciendo imposible que puedan exponer sus dudas, inquietudes, preguntas, quejas o agradecimiento.  Las hay que tardan en contestar o nunca contestan, provocando desesperación en quien ha de recibir respuesta y, tal vez, haciendo que la información que se necesitaba sea ya inútil, porque se precisaba para determinada fecha que ya pasó. 

Las hay que contestan  para decir que ellos no pueden encargarse de tal o cual asunto, a pesar de que tenga mucho que ver con lo que hacen.

    ¿Esta es la sociedad en que vivimos? ¿Cuál es la finalidad de todas estas organizaciones: servir al ciudadano o servirse del ciudadano? Creo que desde hace algún tiempo están practicando lo segundo. Es necesario que vuelvan a los orígenes y aprendan de nuevo a escuchar las necesidades de aquellos a quienes han de servir. Sería muy bueno para todos y el mundo iría mejor.

Investigador, España.

 

 

Para superar los problemas

Por Maximiliano Corradi

El cuerpo humano dispone de un programa de autoconservación que hace que permanezca fuerte y apto para funcionar. Pero si el hombre actúa egoístamente, con una forma negativa de sentir, percibir, pensar, hablar y actuar,  las fuerzas de autosanación dejan de actuar. El hombre experimentará el efecto de aquello que ha causado y se entregará a su destino, lo que puede significar enfermedades, necesidades, accidentes y  más.

Médicos y terapeutas quizás puedan ser una ayuda para pasar la cima de la montaña de problemas, pero la base de la montaña sólo la puede encontrar el paciente mismo, aunque sólo si sigue dos reglas de vida que enseñó Jesús de Nazaret. Una dice: “Mira primero la viga en tu propio ojo, antes de querer sacar la paja del ojo de tu hermano”. La otra dice: “Lo que quieras que te hagan otros, hazlo tu primero a ellos”, o expresado de otro modo: “Lo que no quieras que te hagan a ti, no se lo hagas tú a los demás”.

Colaborador.