Defensor del lector
Violencia y sociedad
Por Alberto Valdés Tola
Hace tan solo unos años, afirmar que Panamá era una sociedad altamente violenta, al igual que otras de la región centroamericana, como lo son El Salvador y Guatemala, habría sido considerado una exageración imperdonable. Sin embargo, hoy por hoy, y dado principalmente por sus variopintas manifestaciones evidentes, esta apreciación ha ido cambiando al igual que nuestra sociedad panameña.
Ahora bien, aún distamos mucho de ser una sociedad criminógena (concepto que se aplica a congregados humanos en donde los niveles de criminalidad han excedido los parámetros típicos o normales, lo que impide, en muchas ocasiones, contener sus diversas manifestaciones), como las ya mencionadas o, a mayor escala, como Colombia y Brasil; en nuestro país se gestan poco a poco una cultura de la violencia, cuya repercusiones se pueden seguir cada día en los medios de comunicación de masas y en los testimonios cotidianos de desconocidos, vecinos, familiares y amigos.
Conciencia
Existe un origen de la violencia que nos aqueja diariamente que es prevenible.
Esta situación alarmante, dado al hecho que el incremento de escenarios violentos van ampliándose, desde los comunes barrios rojos, cuya peligrosidad y niveles de violencia son ya conocidos hasta los ámbitos insospechados como la escuela y la misma familia.
Esta realidad actual, impregnada por la inseguridad ciudadana y la preocupación existencial cada vez más evidente de ser víctima de un hecho violento, ha edificado en las estructuras mentales de gran parte de los habitantes, una psicología social basada en el miedo como elemento constitutivo u originario. Lo que, a diferencia de lo que posiblemente se pudiera creer, condiciona el comportamiento psico-social de las personas, ya que estos siempre sienten la necesidad de estar a la defensiva por temor de ser de alguna manera atacado por otro. Lo que es posible constatar.
Tensión
Principales víctimas, no las únicas, son los miembros de su familia, en especial....
Por otra parte, y aunado a esto, la sociedad panameña se encuentra en un periodo de auge económico, lo que ha impuesto la hípercultura del consumo conspicuo y ostentoso; así, los individuos excluidos de estas ventajas socio-estructurales, se ven dominados por tensiones y frustraciones que lo llevan muchas veces a procesos violentos de expresión personal en donde las principales víctimas, no las únicas, son los miembros de su familia, en especial sus hijos.
De esta forma, es posible sostener que mucha de la violencia que nos aqueja como sociedad es socializada. Por ende, la violencia que existe es cíclica en muchos de sus casos; no obstante, esto de ninguna manera significa que no existan otras causas de la violencia, como lo son el narcotráfico, el pandillerismo organizado y la inmigración ilegal.
Tan solo permite sostener que existe un origen de la violencia que nos aqueja diariamente que es prevenible y hasta cierto punto corregible por medio de políticas sociales de concientización, orientación y, de ser necesario, terapia psicosocial familiar, escolar, comunitario o laboral.
Por otra parte, se debe mejorar las condiciones existenciales de la población mediante la inclusión social, al tiempo que institucionalizar programas y servicios sociales con miras de promover aspectos humanísticos, éticos y axiológicos, como: la paz, el respeto, la tolerancia, la solidaridad y los derechos humanos.
Sociólogo.
Procesos electorales
Por: Ernesto Cedeño A.
Los medios de comunicación del país han informado que la ONU enviará a Panamá, una misión de observación electoral, a mediados del mes de mayo para evaluar el desarrollo de los planes y acciones que ejecuta el Tribunal Electoral de cara a las elecciones generales de 2014.
No obstante, el debate por las reformas electorales, se encuentra en la Asamblea Nacional, en rezago administrativo.
Temas que debieran modificarse del código electoral vigente: Lo tocante a la sección del financiamiento, para establecer un tope al financiamiento privado y permitir la fiscalización ciudadana de los fondos dados.
El asunto de los firmantes o adherentes, según el caso, para las candidaturas de libre postulación para Presidente y Vicepresidente de la República, Diputados, Alcaldes y representantes de Corregimientos debe permitirse la inscripción de los adherentes, de forma libre, a las candidaturas por libre postulación, y puestos móviles.
Tope
Permitir la fiscalización ciudadana de los fondos dados.
La prohibición de la campaña sucia, entendiendo por ella la que ofenda la dignidad humana, incurra en el uso de diatribas, irrespeto, calumnia, injuria o promueva violencia o atente contra la Constitución Política y las leyes.
El concepto del Voto Adelantado para amparar el voto de los panameños desde el exterior, el de los privados de libertad, el de los miembros de la Fuerza Pública, Bomberos, Sinaproc y los discapacitados.
La labor del Tribunal Electoral en la reglamentación de los debates presidenciales televisados en cadena nacional y la obligación de ejecutar programas de educación cívica electoral.
Temas que no debieran incorporarse, en el código electoral, por inconstitucionales: El de la paridad, el de la segunda vuelta electoral; el del voto, en los circuitos plurinominales, a la lista de candidatos elaborada por el partido y no a favor, de la libre escogencia del elector.
Doctor en Derecho.
Engañar para luego manipular
Por Maximiliano Corradi
El hombre puede ser comparado con un ordenador que reproduce lo que en él se ha introducido, es decir, grabado. De manera semejante ocurre con el computador hombre, que sólo puede exteriorizar aquello que ha introducido en sí mismo, es decir lo que está grabado en él.
En un ordenador no se habla de analogías, porque éste reproduce fielmente los datos introducidos, es decir sin influencias, a menos que esté afectado por un virus, pero cuando se trata del computador hombre, que se ha programado a sí mismo, dispone de más posibilidades a la hora de expresarse. Estos programas mezclados forman parte del arte de cada uno para mostrarse ante los demás, disimular o engañar y se componen de múltiples palabras y actos fingidos. El computador hombre, al igual que el computador convencional, sólo puede transmitir lo que en él se ha grabado.
Colaborador
