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Defensor del lector


Se pierde historia de mi pueblo

Por  Clebér  David González/Periodista.

 Ante la mirada de propios y extraños, las piezas religiosas de gran valor que un día reposaban en la Basílica  Menor de Santiago Apóstol de Natá de Los Caballeros en la provincia de Coclé,  han ido desapareciendo del lugar, sin que nadie pueda dar cuenta del paradero de los objetos de gran valor histórico. 

Con sentimientos encontrados, entré a la iglesia durante los días de Semana Santa, y con una mezcla de alegría  y de tristeza al ver lo sucedido, no pude  evitar  mi enojo, lo cual me enteré gracias a la información suministrada por un joven  paisano, que me  contaba detalladamente como la corona de San Juan que data de los años de la Colonia Española y otros artículos de la misma época, personas  sin escrúpulos y sin conciencia religiosa, se han apropiado de dichos objetos que forman parte de la historia nacional.

Pérdidas

Me causa un sentimiento de frustración   ver lo sucedido. 

Es lamentable que este hecho no haya sido denunciado públicamente por los moradores que semana tras semana acuden a mostrar  su devoción  ante el Creador, para que las autoridades pertinentes investiguen al igual que se haga lo oportuno por parte de la dirección de Patrimonio Histórico.

También pude percatarme que las restauraciones que se llevan a cabo de varias imágenes santas, así como de otras piezas de los altares del templo, no están siendo rehabilitadas como se espera, debido a que observé muchas deficiencias de las mismas, ejemplo de ello: el cambio del color de la piel del “Cristo Jesús Crucificado”, recordando que hace algunos años esto provocó unas diferencias en una iglesia de la provincia de Veraguas.

Hoy solo quiero hacer el llamado de atención, ya que como parte de este pueblo donde pasé mi infancia y en compañía de los lugareños, me causa un sentimiento de frustración  ver lo sucedido. Esperando que este llamado cause algún efecto le dejo esta denuncia a Dios y alas autoridades nacionales.

 

Probemos la tolerancia

Por Marisín Villalaz de Arias/Médico-Rotaria.

Cuando son niños los que tenemos que tratar, debemos ser tolerantes para sobrellevar las situaciones que ellos presentan.  Cuando somos de edad mediana, debemos ser tolerantes con las personas que nos rodean porque solo así sobreviviremos en un ambiente de tranquilidad con los demás. No siempre nos agrada lo que digan o hagan los otros, pero es necesario sobrellevarlos para que así nos traten a nosotros mismos.

La persona que es dulce en su manera de tratar a los demás, será querido y respetado por su comportamiento.  Contrario a esto, la malacrianza, la tozudez, el carácter volado en cierta gente, trae disgusto entre los que los rodeamos y solo nos dará resentimientos que luego nos cuesta olvidar.  Pero la mejor tolerancia es aquella que podemos tener con las personas mayores porque ellos ya han dado de sí lo mejor de sus vidas y en la edad madura es donde se pierden algunas situaciones y que dan lugar a que sus  actuaciones y sus palabras no coincidan con las de las personas jóvenes.

La comprensión necesaria para que esos mayores sientan el amor de los suyos, es tan importante, que la falta de la misma les trae un desequilibrio emocional que puede llevarlos al descalabro.  Si una persona no escucha bien, tratemos de hacernos entender lo mejor posible y a esas personas de edad, busquemos la manera de complacerlos en todo y hacerles llevaderos los últimos años de su vida. Comisión Valores Club Rotario Panamá.

 

Lo que buscamos las mujeres

Por Conchita González/Colaboradora.

Las mujeres buscamos, por supuesto, el amor. Pero, ¿cómo debe ser el amor? Lo buscamos como la adrenalina o epinefrina (podero constrictor). Como ya sabemos, esta hormona suprarrenal nos hace sentir vivas y estimuladas, lo que lleva a la siguiente pregunta: ¿qué debe tener él para que una se enamore? La respuesta es diferente en cada caso, porque para eso existen los colores, los olores y los sabores; pero hay un denominador común en todos los casos y de seguro coincidirán conmigo por lo menos en algunas de estas características: a) que nos ame tanto o más que nosotras a él; b) que sea creativo y siempre haga cosas diferentes para mantener el romance; c) que sepa qué quiere y hacia dónde va, para que no pierda él su tiempo ni nos lo haga perder a nosotras; d) que sea un hombre que luche por la relación sin importar si sus familias o amigos no están de acuerdo con su amor; e) que vea un mismo objetivo  y busque el bien común, ya que la división de criterios no lleva a ningún lado a la pareja; f) que busque a Dios, porque de esta manera será santificada la relación y Dios los mantendrá unidos por siempre. Lo sé porque lo encontré y 20 años de matrimonio lo sustentan. Cuando lo encuentren, no lo dejen ir: solo con amor las personas rinden el máximo y así podemos hacer un mundo mejor.

 

Envejecimiento activo

Por José C. García Fajardo/Profesor (UCM), España. 

En esto de envejecer no hay dos personas iguales. Los cambios que percibamos y sintamos pueden variar de una persona a otra. Se trata de aprender y aumentar nuestros conocimientos para disfrutar más de la vida y el cerebro nos lo agradecerán.

Hacer ejercicio físico bajo control médico, pero casi siempre es posible caminar, a diario, al ritmo de cada uno. Cualquier cosa menos quedarnos sentados o tumbados, arrinconados.

Participar en proyectos, hacer cosas nuevas, planificarlas no sólo “cuando me apetece”. Recuperar la sana costumbre de mantener un plan de vida adaptado a nuestra realidad presente. No levantarse preguntándose “¿que voy a hacer?” ¿Qué cosas? Las que te apetezcan más, pero con constancia y libertad ya que a nadie tenemos que rendir cuentas. 

Relacionarnos con otras personas, no aislarnos, nunca, sino es para disfrutar de la soledad buscada y del enriquecedor silencio. Hay tantas cosas que podemos hacer entre las que nos gusten, pero recordar que la actividad es igual a salud.

También es saludable vigilar lo que comemos. No dejar de comer ni seguir dietas aburridas. Uno se puede alimentar con gusto, variedad y disfrutando. Lo que tenemos que tener presente es que los cambios en los estilos de vida sólo se logran con esfuerzo, orden e implicación. ccs@solidarios.org.es.