Defensor del Lector
Varela y Solís: malos panameños
Por José Arroyo Hudson
Luego que leyera la participación de altos dirigentes políticos panameños en un foro celebrado en Washington D.C., en Estados Unidos, llegamos a concluir que esa vieja práctica de los políticos criollos no ha cesado; ese viejo estilo de viajar al norte a indisponer a los gobiernos de turno vuelve a cobrar vigencia, simplemente que en esta ocasión es basada en conjeturas y mentiras.
Todos esos señalamientos son producto de la campaña de desprestigio que tienen montada los medios de comunicación, funcionarios y políticos que son utilizados por los económicamente poderosos que tienen como objetivo acabar con la buena imagen internacional del gobierno de Ricardo Martinelli.
Considero como poco serios los planteamientos vertidos por este grupo de dirigentes de oposición. Pienso que los panameños somos conscientes de la lucha que libramos todos para garantizar que esta y las siguientes generaciones pudieran disfrutar este nivel democrático.
Camarilla
Están viendo sus propias ambiciones políticas, que es llegar al poder...
Nuestra historia patria explica todos los inconvenientes que hemos pasado los panameños para gozar de una plena libertad ciudadana; nuestra joven democracia es el mejor ejemplo que podemos mostrar al mundo, no que sea perfecta, pero tampoco está en peligro como han querido hacer ver estos malos panameños.
Causa molestia ver cómo el vicepresidente de la República y un magistrado del Tribunal Electoral (TE) se prestan para, en este tipo de eventos internacionales, denigrar, demeritar y desprestigiar a la nación panameña; cómo puede prestarse Juan Carlos Varela para ir al extranjero y utilizar este tipo de panel para señalar situaciones domésticas que muy bien pudieron ser atendidas en el plano local y no seguir promoviendo negativamente el país, creando falsas expectativas que lo único que se obtiene es ahuyentar la inversión.
Lo más preocupante es que sale de boca de una figura que aspira a gobernar el país. Es peor cuando analizamos el pronunciamiento del magistrado presidente del TE, Gerardo Solís. Preocupa más porque a este personaje pareciera no importarle el gran daño que con sus declaraciones le hace al prestigio que se ganó el TE entre todos los panameños, producto de la honestidad y la transparencia con que ha llevado los procesos eleccionarios en el país.
El resultado de estas irresponsables declaraciones del vicepresidente Varela, el magistrado Solís y el grupo de malos panameños que fueron a Washington a indisponer a nuestra nación es que luego de los discursos llenos de falacias pronunciados por esta camarilla -que solo está viendo sus propios intereses- poco o nada les interesa el destino de la patria, no les interesa el desarrollo de Panamá como país, ellos solo están viendo sus propias ambiciones políticas, las cuales son llegar al poder sin importarles el costo ni el daño; sin importarles el daño irreversible que le hacen a la imagen y a la economía del país, poniendo en juego el futuro de la próxima generación de panameños.
Dirigente político.
Diálogo y consenso social
Por Mónica Ivankovich
El término "diálogo social" se refiere a las relaciones entre el Estado y la sociedad civil (empresas, sindicatos, asociaciones, grupos, comunidades, etc.) para abordar problemas sociales de interés común y contribuir a elaborar soluciones estructuradas en el consenso, sin imposiciones, abierto, público, de conocimiento general, y sujeto a crítica positiva, en un entorno en el que los actores sociales se comuniquen previamente a la toma de decisiones en temas que puedan afectarlos.
A su vez, el consenso social es lo que la sociedad piensa sobre un determinado asunto, y se materializa luego de un proceso responsable de diálogo y comunicación efectiva. Muchos se quejan de la lentitud del consenso; y por eso creen que es más fácil el camino de la imposición. Pero todo lo que no traiga paz social debemos apartarlo, desecharlo o simplemente modificarlo.
ACTORES
LOS PROCESOS DE DIÁLOGO Y CONSENSO SOCIAL REQUIEREN UN COMPROMISO SERIO...
Tenemos que estar conscientes de que el diálogo es el preámbulo del consenso. La Unesco ha planteado a la sociedad civil y a los gobiernos, uno de los cuatro pilares para la educación en el siglo XXI, “aprender a vivir juntos”. Para que eso sea posible, debemos estar conscientes de que dialogar y escuchar es primero, ya que los procesos de diálogo y consenso social requieren un compromiso serio de todos sus actores.
Trabajemos en beneficio de futuras generaciones, porque el diálogo y el consenso social son parte de un cambio educacional y cultural a largo plazo. (Aporte Comisión de Valores Club Rotario de Panamá).
Rotaria.
UNA PAZ CREíBLE PARA el FUTURO
Por Víctor Corcoba Herrero
Año tras año, celebramos en todo el mundo, el Día Internacional de la Paz. Ya me gustaría que el 21 de septiembre fuera el inicio de un cambio, que sirviera para fortalecer lazos de amistad y se dejasen de fabricar armas.
Para ello, tenemos que pensar de otro modo, y ver que tan importante como el pan de cada día es la paz de cada momento, a la que se llega practicando mucho más la mano tendida y poniendo la inteligencia al servicio de la justicia.
Lo que viene sucediendo es que nos solemos inventar una paz condicionada a nosotros, intolerante, como dice el lema de este año, "una paz sostenible para un futuro sostenible".
FIRMEZA
UN FUTURO EN PAZ SE CONSIGUE, NO CON PALABRAS, SINO CREYENDO EN ELLA.
Naciones Unidas ahonda en la causa de los conflictos y dice que "la buena gestión de los recursos naturales puede desempeñar un papel central en la construcción de una paz sostenible". Ciertamente, esta suprema aspiración de toda la humanidad a través de la historia, es indudable que no puede consolidarse si no se respeta el orden natural de las cosas, si no se hace justicia a los que malversan ese orden, y se abraza la verdad con el corazón humano.
Un futuro en paz se consigue, no con palabras, sino creyendo en ella. No basta con hablar de paz, tampoco con internacionalizar la palabra, hay que ocuparse para conseguirla. Cuesta, pero no es un imposible.
El papa, Benedicto XVI, acaba de pedir ante una multitud en Beirut, que trabajen por la paz en Oriente próximo. Todos los Gobiernos o líderes de religiones del mundo debieran hacer lo mismo.
Escritor, España.