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Deficiente manejo de la crisis Mossack Fonseca Papers

Por: Redacción 22/08/2016

El Gobierno Nacional ha dado un pobre manejo al tema de los papeles de Mossack Fonseca, injustamente llamados papeles de Panamá. Recién estalló el tema de los M/F Papers, escribí a mis familiares cercanos un "mail" diciéndoles que si de mí hubiera dependido, lo primero que habría hecho hubiera sido prohibir inmediatamente, y por un máximo de año, prorrogable, la emisión por parte de cualquiera y todos los bufetes panameños de nuevas sociedades "off shore". Ello hubiera dado al mundo la percepción de que inmediatamente Panamá estaba empezando a actuar con seriedad. Después, hubiera pedido que todos los demás países que emiten este tipo de sociedades expusieran también públicamente una lista de todas aquellas empresas que han creado en los últimos veinte años, con la certeza de que de allí saldrían muchas bellezas y con lo cual compartiríamos la presión internacional junto con todos los países que también están emitiendo empresas "off shore".

Y finalmente, que en el periodo de tal año de suspensión nuestra, si el mundo entero llegare a la decisión de que este tipo de empresas son inconvenientes, por cualquier razón, que entonces todos los países del mundo dejen de hacerlo, y no solo Panamá, que es lo que claramente han logrado nuestros competidores.

Así es como se defiende a un país y no con acciones timoratas. Aunque bastante tarde, creo que aún podría implementarse esta estrategia.

Y pasemos a otro tema diferente, aunque también relacionado con actuaciones gubernamentales.

Recientemente, leí que el Gobierno panameño también se estaba comprometiendo a recibir algunos miles de refugiados iraquíes (no recuerdo el número exacto), dizque por razones humanitarias, pero lo que ocurre es que en nuestro pequeño país ya hemos recibido cientos de miles de refugiados de países vecinos: Colombia, Venezuela, Nicaragua, República Dominicana, más ahora estamos recibiendo también cubanos y africanos, etc., que se comenta que entre todos ellos suman más o menos un millón de personas, o sea, una quinta parte de nuestra población.

¿Tenemos que ser aún más humanitarios? Yo digo que no, y menos aún si son extracontinentales, con otros idiomas, otras culturas, y musulmanes además, de los que también ya tenemos aquí suficientes.

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