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Del comunismo al capitalismo


Cuba continúa alejándose con paso rápido de los principios marxistas que proclamó durante más de cincuenta años, y que impuso al pueblo por la fuerza eliminando libertades que han traído el sufrimiento y la división en la familia cubana. Raúl Castro, con la bendición de su hermano Fidel, anunció en la Asamblea Nacional a principios de agosto, la decisión de ampliar el ejercicio del trabajo por cuenta propia en 178 actividades, eliminar las prohibiciones vigentes para la comercialización de algunos productos, y flexibilizar la contratación de fuerza de trabajo. Con las nuevas medidas podremos ver renacer, ahora con la bendición oficial, el alquiler de viviendas y habitaciones, la venta de bienes y servicios, y la existencia de actividades de manufactura que pueden operar bajo los principios del sistema capitalista. Lo anterior constituye un claro reconocimiento de los errores cometidos al pretender desconocer la propiedad privada sobre los bienes de producción, y echa por tierra los principios marxistas de injusticia de la plusvalía y la teoría del valor de uso y valor de cambio del trabajo, que han llevado al desastre económico a la Isla. Ojalá que este proceso de cambio se extienda al reconocimiento de las libertades individuales, de manera que el hermano pueblo cubano pueda disfrutar de la paz, la libertad y el progreso a que tiene derecho.