Deprecación
Por las numerosas veces que ofendemos al "verbo", perdónanos Señor ("Mientras 'haiga' [='haya'] quien nos defienda...": Señor, sé bueno, arráncala de raíz. No permitas que la ministra siga diciendo: "'Habemos' [='somos' o 'hay'] funcionarios buenos". Haznos prescindir de las eses innecesarias: "Tuvistes' [='tuviste'] suerte"; escucha Señor, ¡solo se da en un caso de pretérito! No consientas que el "hubieron" se cuele cuando no le toca: "'Hubieron' [='hubo'] manifestaciones]; déjalo, no obstante, ser auxiliar: "'Hubieron recibido' el premio", ¡magnífico, no! Que las plagas no nos circunden, que esos "tábanos" no nos molesten con sus picaduras persistentes: "estábanos, saltábanos" [="estábamos, saltábamos"]. Anda Señor, no te niegues a nuestras súplicas).
Por ser tan insistentes, discúlpanos Señor (concédenos poder vivir sin ese circunloquio absurdo que demora la presentación de una idea: "Estamos en 'lo que es' la Facultad de Humanidades de 'lo que es' la Universidad de Panamá"; ¿es eso necesario?; ¿no podría decir aquella periodista simplemente: "Estamos en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá"? No nos eches a perder la fiesta con "María compró el pastel, 'pero mas sin embargo' no encontró lugar para la recepción". ¡Señor, si tú nos escuchas con solo decirlo una vez! "Pero pero pero" insistimos).
Por decir lo que se había dicho, excúsanos Señor (mira, el "sube para arriba", el "baja para abajo", el "entra para adentro" y el "sal para afuera" son gazapos, yerros que por inadvertencia deja escapar quien escribe o habla; por eso no dejes caer tu furia sobre el hombre, enfático u olvidadizo.
Finalmente, danos Señor, aunque sea "debes ['de vez'] en cuando", escribía una de tus hijas, un amanecer sin palabras corruptas, un atardecer de esmero poético (no quiero irme a la cama con un "Yo me di de cuenta"); y que nuestra muerte no sea causada por la carencia de tildes o la traslación de comas.
Santa Ortografía, ruega por nosotros.
Álex Nieto Montilla
Profesor de Español
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