Derechos del consumidor, una vía al comercio justo
Los Derechos Universales del Consumidor enunciados por John F. Kennedy en el congreso de su país en 1963 sentaron las bases para un mundo más justo y equitativo, en el marco de las relaciones comerciales.
Al convertirlos en directrices, por parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los países miembros, se dio inicio a nuevas legislaciones y a la creación de entidades en defensa de los consumidores y el fomento de la transparencia en las relaciones comerciales.
Estos ocho Derechos Universales son las columnas que permiten a los consumidores recibir del Estado el apoyo a través de políticas públicas, que garantizan el derecho al consumo; políticas regulatorias a productos de canasta básica, ferias con alimentos a bajo costo, así como otras iniciativas estatales dirigidas a satisfacer las necesidades mínimas del consumidor.
El Estado ha liberado el mercado, lo que ha generado que en las estanterías haya una amplia variedad de productos provenientes de diversos países. A través de los medios masivos se fomenta la información de precios, con miras a que los consumidores puedan ejercer el derecho a elegir productos y servicios diferenciados para una mejor elección".
De ahí surge en la actual legislación de consumo y la exigencia del precio a la vista que es una vía para que el consumidor pueda elegir mejor.
Desde hace unos años hay una tendencia en las empresas que han creado oficinas de atención al cliente, y las entidades han fortalecido sus áreas de atención a sus consumidores y usuarios y ello se debe a que se practica el derecho a ser escuchado, que es: "la atención que deben de brindar entes públicos y privados a los problemas de consumidores".
En esta era, los consumidores se informan primero para tomar sus decisiones de consumo, es por ello que las marcas difunden sus atributos en manuales, etiquetados, publicidad pagada, contratos y garantías, ya que el derecho a la información está reconocido como "el derecho a una información clara y veraz en los productos y servicios que adquiere y a no ser inducidos a tomar decisiones equívocas"; de ahí nuestra labor institucional en las verificaciones de mercado para garantizar información prioritaria para el consumidor.
La revisión del producto y probarlo en el local comercial, la lectura del manual de funcionamiento al comprar un bien, así como en el momento de compra revisar si tiene fecha de vencimiento y si no está vencida, permiten garantizar el derecho a la seguridad: "que es derecho a obtener productos o servicios que reúnan las condiciones mínimas; de acuerdo al uso establecido u ofrecido en términos de funcionabilidad, que no represente peligro potencial para la salud".
Al comprar es importante que el producto tenga la garantía legal de tres o la expresada en el empaque, así como también los contratos que expresen clara y verazmente el servicio a ofrecer. Ello permite hacer realidad el derecho a la compensación; que es "recibir una respuesta satisfactoria ante reclamos justos".
Informarse y educarse en consumo a través de los medios masivos, en manuales de la Acodeco o en conferencias que ofrece la entidad, permite mejorar las decisiones de consumo y conocer los derechos que como consumidores tenemos y con ello practicar el derecho a la información y la educación.
La crisis del agua, debido al cambio climático, la larga estación seca, nos llama a cambiar nuestros hábitos y mejorar la relación con el ambiente, esto es el derecho a un medio ambiente saludable, "es el derecho a un medio ambiente físico y natural dentro de un equilibrio ecológico que garantice la calidad de vida para las futuras generaciones".
Los derechos y su cumplimiento han generado un mercado mucho más justo y equitativo, gracias a consumidores y empresarios que han encontrado en la práctica del comercio justo la satisfacción de uno y el fomento de la riqueza para las naciones.