Derechos humanos: retrocesos y avances en 2011
El gobierno de Estados Unidos afirmaba haber hecho justicia al asesinar al terrorista más buscado del planeta, Osama bin Laden.
Se perdía así una oportunidad de capturarlo y llevarlo ante el Tribunal Penal Internacional. Pero el gobierno de Estados Unidos, que arrastró a media Europa en su aventura bélica después del 11 de septiembre.
También la televisión mostraba a una Hillary Clinton exultante después de enterarse de que una turba había asesinado a Gadafi, alcanzado antes por los bombardeos de la misma OTAN a la que se investiga por la muerte de centenares de civiles en Libia. Y que mató de un golpe a casi treinta soldados pakistaníes. Para ellos eran simples “daños colaterales” de la guerra contra el terrorismo en Afganistán. La OTAN necesitaba esa guerra que desataron los aliados para mantenerse con vida, pues ya no existía la amenaza comunista.
Las bombas en las calles de Irak no han esperado el cambio de año para estallar, aprovechando la retirada casi total de las tropas estadounidenses. Obama afirmaba que se marchaban con la cabeza en alto, pero los mutilados de esa guerra y los soldados que vuelven con estrés post-traumático y con riesgo de exclusión social no podrán ver lo “honorable” de esa contienda. Quizá se pregunten por las armas de destrucción masiva que nunca encontraron porque no existían. Irak ha dejado un legado de torturas, asesinatos y de fraude de impuestos de los estadounidenses por la contratación de empresas militares paraestatales.
Se “descubrió” que Afganistán, donde imperan también el caos y la violencia, tiene las reservas de litio más grandes del mundo. Este metal se ha convertido en indispensable para la fabricación de baterías de teléfonos celulares y de computadoras, y para otros dispositivos de alta tecnología.
Algunos de los países más poderosos del mundo mantienen la pena de muerte mientras exigen el respeto de derechos humanos en otros lugares del mundo; miles de periodistas que sufren amenazas y decenas que han muerto por falta de protección… Termina también un año de recortes de derechos que dictan los “mercados” y que costaron sufrimiento y luchas para conquistarlos.
Los gobiernos han optado por los recortes en lugar de atajar la evasión fiscal por más de 3 billones de dólares anuales (el 5% del PIB mundial) que calcula el Banco Mundial. La huída de gran parte de este capital a paraísos fiscales empobrece a los Estados a la hora de hacer efectivos esos derechos por medio de servicios públicos. ccs@solidarios.org.es
Periodista.
