default

Desafíos: cambio climático, el comercio y seguridad alimentaria


El cambio climático, el comercio y la seguridad alimentaria son y serán tres temas insignias que ocuparán gran parte de la atención de los sectores agropecuarios de la región en las próximas décadas, puesto que no es solo pensar en el crecimiento económico sino también, en cómo proporcionar alimento para 7,000 millones de personas en el mundo, en cómo mejorar la situación de los pequeños productores y disminuir la pobreza, en un comercio justo, en el uso de tecnología adecuada y limpia para producir y en cuidar del ambiente y de los recursos naturales y estar prevenidos ante los desenlaces imprevistos de la naturaleza.

Los temas mencionados como insignias o estandartes de la agricultura, debieran llevar a repensar el agro y generar una mentalidad positiva y ganadora en el sector rural, y además por el privilegio de América Latina y el Caribe de ser una región productora de gran cantidad de alimentos, con capacidad de autoabastecerse y de poder exportar el excedente.

Si analizamos al agro y su gente, observamos en términos generales un descenso en el número de productores rurales, debido entre otras cosas, a que no se ha producido un verdadero recambio generacional. La juventud atraída por las luces urbanas, infraestructuras y facilidades en general, frente a las pocas opciones y sacrificios que implican el trabajo rural no desea regresa al campo. En este sentido, es clave incentivar que la juventud regrese al campo y para ello instrumentar políticas sociales a largo plazo, infraestructuras adecuadas, incentivos y créditos especiales, acceso a la educación en el medio rural mediante tecnologías y medios informáticos, y podríamos mencionar otras medidas más.

La base de la alimentación proviene del campo y la población de las urbes solo realiza el ejercicio de adquirir los alimentos, de seguro que en contadas ocasiones o tal vez nunca, se puso todo el proceso y toda la gente que conforma la cadena alimentaria y menos en el primer eslabón de la misma, que es el productor rural. De ahí que la población urbana, debiera procurar pensar que puede hacer por el productor rural, que procura dar todo de sí para asegurar un abastecimiento adecuado de alimentos, y enfrenta con mayor frecuencia y pérdidas el impacto del cambio climático.

Qué debe hacerse, es la pregunta que todos debemos hacernos y lograr alcanzar un consenso no solo teórico sino también práctico, que permita identificar la región como la mayor productora de alimentos, el granero del mundo y bajo ese lema establecer una estrategia regional.

Por eso, es necesario adoptar medidas de prevención que permitan afrontar imprevistos, emergencias y por ende, si pensamos en la alimentación, cuidemos más de nuestros productores rurales.

Representante de IICA en Panamá.