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Desarrollo humano, cambios, ajustes y conflictos

Por: Redacción 17/03/2014

El desarrollo del ser humano puede dividirse en varias etapas, cada una caracterizada por su forma particular de cambios. Debe recordarse, sin embargo, que no hay demarcaciones precisas y fijas entre una etapa y otra. Cada ser humano tiene su propio ritmo de desarrollo. La división en etapas se ha hecho posible mediante el estudio y la observación de grandes grupos de casos. Generalmente se señalan las siguientes etapas en el desarrollo humano: etapa prenatal, infancia, niñez y adolescencia. Las últimas dos a su vez se subdividen en varias fases.

Este periodo, cuya duración normal es aproximadamente de 280 días, se extiende desde el momento de la concepción hasta el alumbramiento. No obstante su brevedad, la etapa prenatal es la del desarrollo más vertiginoso en toda la vida humana. De una célula incapaz de ser vista sin la ayuda del microscopio, al cabo de nueve meses se ha formado una criatura que pesa de 6 a 8 libras y cuya estatura es aproximadamente de 20 pulgadas.

La etapa prenatal:

La infancia: Cubre el periodo entre el nacimiento y el primer cumpleaños de la criatura. Es la etapa en la que el bebé empieza a ajustarse al nuevo ambiente que le rodea. A pesar de que la dependencia casi total caracteriza la infancia, en ella precisamente comienza la independencia, como lo comprueban las crecientes habilidades motrices del infante.

La niñez:

La adolescencia:

El rápido desarrollo fisiológico-sexual que sobreviene en esta fase y las presiones culturales a que se ve sometido el pre-adolescente hacen de este breve periodo uno de los más difíciles de la vida humana. La temprana o primera adolescencia, que generalmente se extiende hasta cerca de los diecisiete años, es la edad de la torpeza. De la discrepancia entre la rapidez del desarrollo y el tiempo requerido para establecer los ajustes adecuados resulta la conducta torpe del adolescente.

La adolescencia posterior es la edad propiamente farfullera, ya que el joven, habiendo pasado a través de las fases de mayor inseguridad e inestabilidad del desarrollo, empieza a recobrar la confianza en sí mismo y quiere demostrar sus habilidades a los demás. El individuo empieza a desear ser totalmente independiente y guiar su vida de acuerdo con su propio criterio. Es la fase de mayor conflicto entre padres e hijos, debido a que los últimos desean emanciparse del dominio que sobre ellos ejercen los padres y estos no quieren perder ese control. Esta fase es, además, la de los ajustes al sexo opuesto.

Debe tenerse en cuenta, finalmente, que las principales divisiones del sistema escolar corresponden aproximadamente a las distintas etapas del desarrollo humano que, en apretada síntesis, dejamos plasmado en este brevísimo ensayo.

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Viernes 7 de agosto de 2026