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Desarrollo y energías renovables

Por: Redacción 03/03/2015

Profesor Titular Universidad Central de Venezuela / Individuo de Número de la Academia Nacional de Economía

La caída de los precios petroleros ha originado consecuencias que pueden ser aprovechadas por los países en desarrollo tales como, la disminución del precio de los insumos energéticos y de los alimentos, según Leo Abruzzese, director de global forecasting de la EIU.

La disminución de 60% en el precio del crudo desde julio también es una buena noticia para la seguridad alimentaria. Durante los últimos 25 años, los precios de los alimentos y la energía se han seguido de cerca, así que un crudo más barato, por lo general, significa alimentos más asequibles.

El nuevo índice de seguridad alimentaria mundial muestra que los precios de los alimentos cayeron 2.8% entre septiembre y noviembre de 2014. Y según el índice de precios de los alimentos de la FAO se situó en diciembre de 2014 en un promedio de 188.6 puntos, esto es, 3.2 puntos (1.7%) menos que en noviembre. El índice que había seguido una tendencia descendente entre marzo y septiembre, se mantuvo relativamente estable en octubre y noviembre antes de volver a cerca en diciembre.

A lo largo del año, el índice se situó en un promedio de 202 puntos, es decir, 3.7% menos que en 2013, siendo los cereales los que sufrieron la caída más acusada en términos interanuales (12.5%), seguidos por los productos lácteos (7.7%), los aceites (6.2%) y el azúcar (3.8%). Solo el índice de precios de la carne de la FAO registró un incremento, que fue del 8.1% con respecto al 2013.

Todos los indicadores presentados señalan que la comida se abarató y que tales eventos empujarán a una mayor demanda y a mejorar la calidad de la vida.

Los países de base agrícola como los centroamericanos pueden aprovechar la situación para incrementar su producción, aumentar sus exportaciones, promover inversiones nacionales y extranjeras en el sector, elevando así el empleo y las condiciones de vida en la región.

En cuanto a los insumos energéticos la zona posee grandes reservas en energías renovables, solar, mare motriz, hidráulica, eólica, geotérmica, entre otras, que pueden ser usadas en la producción de electricidad para sustituir el petróleo; según el informe de la Agencia Internacional de las Energías Renovables (Irena) presentado en enero de 2015, en la quinta asamblea celebrada en Abu Dhabi; se señala que las energías impías y renovable son la fuente potencial de energía más barata, lo cual se aplica todavía más a las islas y otras regiones aisladas que dependen del diésel para su electricidad.

Allí se plantea que la eólica terrestre es junto con la hidroeléctrica la forma más competitiva de generar electricidad, no solo entre las energías renovables. Las cifras aportadas indican que los proyectos eólicos están generando consistentemente electricidad en US$0.05 kilovatios por hora (kWh) sin apoyo financiero comparado con un rango de entre US$0.45 y US$0.14kWh en plantas de energía de combustibles fósiles.

Pero tal vez uno de los datos más relevantes del estudio es la referencia empírica que señala que el costo de la energía solar está cayendo más rápidamente que cualquier otra tecnología, al punto de que el costo de producirla en gran escala se redujo a la mitad en los últimos 4 años y el de instalar paneles solares residenciales disminuyó en un 70% desde el 2008. Dicho costo es actualmente de US$0.08 el kWh, llegando a bajar hasta US$0.06 kWh en algunos lugares como el Oriente Medio.

Según estas conclusiones los bajos precios del petróleo no deben ser obstáculo para el desarrollo de las energías renovables, lo cual facilitará las inversiones y la disminución del peso de las energías fósiles, en los balances energéticos nacionales e internacionales.

En estas nuevas condiciones los Estados Unidos y México pueden constituir un valioso soporte para impulsar planes y proyectos en el sector de energías renovables de Centroamérica; siendo así cónsonos con las líneas emanadas de las diversas conversaciones entre los países centroamericanos y del Caribe que han concluido en la estrategia de crecimiento económico y la mejora de las condiciones y calidad de la vida de los habitantes de la zona, son el camino para detener y racionalizar los movimientos migratorios hacia esos países (U.S.A. y México).

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Martes 4 de agosto de 2026

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