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Descentralización gubernamental, ¿un desafío para Panamá?
La descentralización se define como un proceso de transferencias, de competencias y recursos, desde la administración central de un Estado hacia las administraciones provinciales y municipales. El éxito del proceso descentralizador exige como acción previa, que los países cuenten con una completa y dispuesta organización a nivel de administraciones públicas, a partir de la cual se pueda garantizar autonomía e independencia en cada una de las acciones que se ejecuten. Así, un país se encuentra descentralizado cuando sus administraciones territoriales tienen un conjunto de capacidades que requieren al mismo tiempo de disponibilidad oportuna de recursos, y de acción fiscalizadora intergubernamental para lograr la asignación eficiente y equitativa de los recursos destinados a las comunidades.
No es una casualidad que algunos gobiernos latinoamericanos, en su mayoría, hayan entendido que la descentralización bien manejada puede llegar a disminuir los niveles de desigualdad, además, son las administraciones locales las que pueden conocer de primera mano, cuáles son sus necesidades y los factores críticos que afectan a las comunidades.
A inicios de este año 2016 entró en vigor la ley de descentralización en Panamá, la misma contempla un plan de distribución de más de 200 millones de dólares entre todos los municipios del país. Hasta la fecha el panorama aún no es claro, y lo que se percibe a futuro no es alentador. Existen serias dudas de si están los municipios preparados para esta descentralización, su administración, controles, etc. También, hay temor acerca de que esta sea una nueva oportunidad para las mentes corruptas, que sea solo un botín político para hacer nombramientos con jugosos salarios.
El éxito de la descentralización gubernamental radica en la participación ciudadana, la misma debe ser garantizada. Por ello este tema requiere de mucha más divulgación, el pueblo panameño aún no es consciente del mismo, y la gran mayoría ignora todas las implicaciones de este proceso. Se deben desarrollar acciones que permitan divulgar de forma clara y entendible, todo lo relacionado a la descentralización gubernamental. No conocer lo que está sucediendo, coloca a la ciudadanía en una posición desventajosa y vulnerable. Por el contrario, participar y saber sobre el proceso de descentralización, asegura que sea posible tomar controles, para que todas las gestiones sean eficientes y se vean en realidad los beneficios.
Son grandes las expectativas que tiene Panamá en torno a la descentralización gubernamental, y de funcionar como se espera, los panameños podrán aspirar a una mejor calidad de vida.
"Estudiante de Maestría en Gerencia Estratégica de la UIP"