Desde adentro
Los partidos políticos están en plena campaña buscando votos y seguidores, rumbo a las elecciones de 2014.
Solo hay que recorrer los barrios de la capital y el interior para comprobar que el proceso electoral se adelantó. Los políticos de oposición y gobierno han puesto toda la carne en el asador.
En esa efervescencia surge toda clase de campañas, algunas más agresivas que otras. En el caso del Partido Revolucionario Democrático, se han dicho todo tipo de cosas, algunas han sido públicas y otras, en el seno de su partido.
Los aspirantes presidenciales son quizás los más activos en la actualidad y, de hecho, la lucha por el poder es muy intensa. Los perredistas son conscientes de que si manejan equivocadamente sus elecciones internas podrían debilitar a las figuras que correrán en las próximas elecciones. Las campañas sucias y negativas fueron el plato fuerte en su última elección primaria, en la que escogieron a Balbina Herrera como candidata presidencial y perdieron abrumadoramente frente al actual presidente, Ricardo Martinelli.
En otros partidos, como el panameñismo, que hasta hace algunos meses formaba parte del gobierno, también se agitan los procesos electorales internos. Aunque para muchos panameñistas todo el escenario está montado para una sola persona, deberán cumplir con sus elecciones.
La gran verdad es que son los mismos partidos políticos, sin importar si están en el poder o no, los que deben moderar sus discursos ante la opinión pública. Está muy claro que todos, en su momento, han caído en las campañas polémicas, solo hay que revisar la historia.
Los electores son los jueces que deciden a quién le dan poder. Lo justo sería esperar ese momento y respetarlo.
