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¡Desgobierno y politiquería!

Por: Redacción 06/02/2017

 

¿Qué significa desgobierno y politiquería? Desgobernar, politiquear es deshacer, perturbar y confundir el buen orden del Gobierno. Es, al parecer, el "modelo populista" al que se aproxima el régimen policiaco oficial del comandante en jefe, presidente Juan Carlos Varela. El año 2016 fue en extremo calamitoso para el pueblo panameño. No vale la pena repetir las experiencias desagradables y frustrantes que padecimos. En realidad, fue un año infortunado, que nos puede haber hecho añorar mejores tiempos del pasado. Pero también de la nostalgia nace la esperanza de los que llegan a conformar una familia, de los que creen y son la esperanza de una sociedad más íntegra. Lo afirmamos porque creemos en muchos panameños y panameñas que hacen familia; que son, además, personas bien formadas y sanas, que transmitirán principios y valores. Y eso alienta a pensar en un futuro menos incierto.

En el inicio de un nuevo año, siempre es bueno hacer un balance, tanto en lo personal como en lo colectivo, de lo que fue el año anterior: lo bueno, lo regular y lo que no se logró por ineficientes acciones que dificultan la buena marcha de los acontecimientos. Lo importante es que entendamos que si nos damos la posibilidad de seguir la senda del vivir es porque todavía tenemos capacidades que desarrollar y acciones que ejecutar.

Nuestras vidas serán fructuosas en la medida en que estas acciones sean para bien de nuestro entorno. Para ello hemos de usar de la mejor forma posible nuestras capacidades.

Por otra parte, conviene tener presente que este año (2017), de marcado "desgobierno populista y de politiquería" (definición política), estemos claros en definir los que puedan ser candidatos sujetos a elegir; ¡cuidado cuando nos toque enfrentar en las urnas nuestro futuro! No es conveniente un prestidigitador de la palabra ligera y lleno de compromisos, tratando de convencernos de que cuando sea elegido nos solucionará cuantos problemas existan, a sabiendas que eso es solo alimentar falsas esperanzas.

Los geniecillos mágicos son solo personajes de cuentos. En la vida ordinaria este tipo de seres no tiene existencia real, y menos habitan dentro de aquellos que nunca han sido de una sola línea. No nombramos a nadie en particular porque esta reflexión va también para los candidatos a diputados, alcaldes, representantes de corregimiento, que han de medirse en las urnas y que, sin duda, llegarán con muchas promesas; pero si no han cumplido y pretenden una reelección, es mejor darles la posibilidad a otros. Lo único que sí nos atrevemos a afirmar es que eso de que la alternancia es conveniente no es del todo cierto. La ciudadanía es la que determina qué es lo que considera mejor, el resto son frases antojadizas para manipular al elector.

Nos aproximamos al día cero (domingo 5 de mayo de 2019), para cumplir otra cita cívica con la Patria. Lo importante es que seamos capaces de analizar qué es lo bueno, lo malo y lo feo para enfrentar lo que viene con tranquilidad, inteligencia y sabiduría. Se trata de elegir con sapiencia, con conocimiento de causa, con sentido cívico, pensando en el bien común y en la Patria por arriba de los partidos y las personas.

¡Esto es ejercer el sagrado derecho del sufragio con alto sentido de responsabilidad, como corresponde hacer a todo buen ciudadano!

*Pedagogo, escritor, diplomático.

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Miércoles 15 de julio de 2026