default

Deshielo ártico, seguridad alimentaria y el Canal de Panamá


Juan Jované (opinion@epasa.com) / Economista.

Las recientes noticias sobre la situación del deshielo ártico son desalentadoras. De acuerdo a los registros del National Snow & Ice Data Center, la magnitud de los hielos árticos alcanzó un nuevo récord mínimo el 26 de agosto del presente año, cuando resultó ser 45% inferior a la observada para el mismo día en 1980. Se trata de una situación que por sus posibles efectos resulta ser alarmante.

Estamos frente a un fenómeno irreversible capaz de poner en marcha mecanismos de retroalimentación del cambio climático. Es así, por ejemplo, que el proceso de deshielo puede llevar a liberar grandes cantidades de metano actualmente atrapadas en el fondo del Mar Ártico, elevando de manera significativa la concentración de gases invernaderos en la atmósfera. James Hansen, director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, ha llamado señalado que esto puede llevar a una nueva extinción masiva de especies, provocada esta vez por la actividad humana. Para este connotado científico, esta situación catastrófica se hará más factible en la medida en que el deshielo del Mar Ártico sirva de elemento disparador de la desaparición completa de la capa de hielo de Groenlandia. Esto último no solo liberaría una mayor cantidad de metano hacia la atmósfera. También podría, de acuerdo con proyecciones de Naciones Unidas, resultar en un incremento del mar de hasta siete metros.

De acuerdo con estudios científicos recientes se ha llegado a la conclusión de que el deshielo ártico y su impacto sobre el régimen de temperaturas globales ha terminado por afectar la corriente en chorro (jet stream) que conduce los sistemas climáticos del oeste al este, haciéndola más ondulante. El resultado de esto es que dichos sistemas climáticos progresan ahora más lentamente, incrementando la probabilidad de que aparezcan eventos extremos de larga duración, tales como sequías e inundaciones. Se trata de un fenómeno capaz de afectar negativamente las condiciones de seguridad alimentaria a nivel global.

Los nuevos hechos han llevado a revisar los tiempos de los futuros acontecimientos. Si bien en el 2007 el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático llegó a la conclusión de que el proceso de deshielo ártico culminaría en el 2100, las investigaciones recientes apuntan hacia períodos más cortos. Es así que para James Overland, de la Washington University, el fenómeno se completará en aproximadamente cuatro décadas, mientras que Wieslaw Maslowski, profesor de la Naval Postgraduate School in Monterrey, California, pronostica que el fenómeno se consumará a finales de la presente década.

Más allá de los efectos globales, el problema del deshielo del Mar Ártico, en la medida en que permita la navegación en el mismo durante el verano, resultará en una muy significativa disminución de la demanda de tránsitos por el Canal de Panamá. La apertura del Paso Noreste, por ejemplo, le ahorraría a quien lo utilice en un viaje entre Europa y el Lejano Oriente 4,700 millas náuticas por no usar el Canal de Panamá. Se trata de un importante desafío para el que deberíamos y no nos estamos preparando.

Economista.

ARTICULOS SIDEBAR #1

SIDEBAR ARTICULO

SIDEBAR ARTICULO

SIDEBAR ARTICULO

SIDEBAR ARTICULO

SIDEBAR ARTICULO

SIDEBAR ARTICULO