Desigualdad económica del ingreso en Panamá
Profesor universitario en la Facultad de Economía
El indicador económico del producto interno bruto (PIB) per cápita de una economía es una razón entre el PIB, definido como el valor total de la producción de bienes y servicios de un país, durante un periodo determinado, y la población.
Como todo promedio, él está afectado por los valores extremos. Esto nos trae al recuerdo a nuestro profesor de estadística Jaime Isaacs (q.e.p.d), quien nos daba el ejemplo del emparedado compartido entre dos (2) personas, resultando en un promedio de medio emparedado para ambos, cuando en la realidad, solo una (1) de ellas se comía todo.
BRASIL HA TENIDO LA PEOR DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO EN AMÉRICA LATINA... LA SEGUNDA PEOR LA OBTUVIERON REPÚBLICA DOMINICANA, EN LOS AÑOS 2004-2005 Y 2009-2011, HONDURAS EN 2003 Y 2007 Y, LOS TRES (3) AÑOS RESTANTES FUERON BOLIVIA, GUATEMALA Y COLOMBIA, LO CUAL SIGNIFICA QUE PANAMÁ, EN LOS ÚLTIMOS AÑOS, NO LE SIGUE A BRASIL EN CUANTO A LA MALA DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO SE REFIERE.
También nos decía que la Estadística era una gran mentira, por lo de las limitaciones. A escala nacional, el elevado PIB per cápita nos ha excluido de la recepción de ayuda externa de organismos internacionales, porque nos consideran “ricos”, cuando el referido indicador no refleja la verdadera realidad social, como en el ejemplo del emparedado.
Por muchos años se aseveró que Panamá tenía la segunda peor distribución del ingreso, después de Brasil, en América Latina; pero ello ¿sigue siendo así?
Para responder a esa interrogante debemos hacer uso de la Curva de Lorenz y el Índice de Gini. Basado en la primera, en donde si se da la igualdad entre aquella y la Línea de Igualdad, dicho índice es cero (0) y, por tanto, se obtiene una distribución del ingreso equitativo. Así mientras el cuociente esté más cerca de cero (0), más equitativa es aquella, pero si está más cerca de uno (1), ella es más inequitativa.
En términos profanos, esto último equivaldría a que pocas familias se llevan gran parte del pastel del ingreso y muchísimas familias se llevarían muy poco o migajas de él.
Consultando los índices de Gini de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) durante los años 2002-2011, se observa lo siguiente:
Brasil ha tenido la peor distribución del ingreso en América Latina, pasando de 0.634 en 2002 a 0.559 en 2011; es decir, se ha visto una mejoría.
La segunda peor distribución del ingreso la obtuvieron República Dominicana en los años 2004-2005 y 2009-2011, Honduras en 2003 y 2007 y, los tres (3) años restantes fueron Bolivia, Guatemala y Colombia, lo cual significa que Panamá, en los últimos años, no le sigue a Brasil en cuanto a la mala distribución del ingreso se refiere.
PANAMÁ Y OTROS PAÍSES MUESTRAN UNA MEJOR DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO URBANO. EN EL CASO PANAMEÑO PODRÍA DEBERSE A LA CONCENTRACIÓN DE LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS EN LOS CENTROS URBANOS Y LA CORRESPONDIENTE A LA POBREZA EXTREMA EN EL ÁREA RURAL E INDÍGENA.
Panamá sí está entre los diez (10) países más inequitativos de América Latina; sin embargo, el índice de Gini panameño pasó de 0.567 en 2002 0.531 en 2011, es decir que también ha mostrado mejoría.
En cuanto a la distribución del ingreso, según área urbana y rural, se observa que la mayoría de los países latinoamericanos señalan una mejor distribución del ingreso rural y solamente Panamá y otros países muestran una mejor distribución del ingreso urbano.
En el caso panameño, podría deberse a la concentración de las actividades económicas en los centros urbanos y la correspondiente a la pobreza extrema en el área rural e indígena.
Esto indica que aún se requiere, en el caso panameño, un trabajo más especializado, profundo y con mayores elementos teóricos en las políticas respectivas, que reduzca dicha diferencia entre ambos extremos de la balanza económica y haga disminuir la cifra de los sectores más vulnerables para hacerlos entrar en niveles más adecuados para su supervivencia o estabilidad.
Todos nos beneficiamos con una población más satisfecha con sus perspectivas económicas.