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Día del Trabajo


REDACCION /

Desde que se formalizó el 1 de Mayo como fecha internacional de celebración del Día del Trabajador, se han producido cambios fundamentales en los sistemas de producción que conllevan modificaciones radicales en la tecnología puesta al servicio del trabajo. La evolución histórica del labrador primitivo al obrero que gira los botones de una central hidroeléctrica, los comandos de una refinería de productos petroquímicos o lee los planos de la construcción de un edificio “inteligente” marca los pasos revolucionarios de la sociedad contemporánea que diluye las fronteras del trabajador manual del trabajador intelectual.

Los trabajadores que desfilan los 1 de Mayo por las calles de Panamá difieren sustancialmente de los cultivadores de maíz, encabezados por el invencible Urracá, que lucharon valerosamente contra las tropas españolas de Pedro Arias Dávila en el siglo XVI. Después, los campesinos indígenas trabajaron en los lavaderos de oro de los ríos de Veraguas, bajo condiciones exasperantes. Luego se fatigaron en la construcción de las vías férreas del ferrocarril que transportó a los gambusinos que cruzaron el Istmo en pos del oro de California. La gran prueba de fuego de los trabajadores panameños fue la excavación del Canal, con el refuerzo de la mano de obra antillana que llegó para quedarse.

Una nueva concepción del trabajo empezó a abrirse paso en el siglo XX con la implementación de nuevas técnicas de producción que han forjado la conciencia social. El trabajador advirtió que, al igual que en otros países, debían organizarse para lograr la protección de leyes de seguridad social y de normas que, a través de un código de trabajo, estableciera las pautas de nuevas relaciones obrero-patronales. Quizás el giro social más influyente ha partido del campo de la educación y la tecnología para revalorizar el nuevo sentido del trabajo. Los profesionales de la salud, ingeniería, derecho, comunicación, transporte también son trabajadores de incidencia en diversas áreas de la sociedad. Trabajan en hospitales y clínicas, en carreteras y rascacielos, en tribunales y notarías, en el control técnico de las naves que cruzan el Canal, en hidroeléctricas y aeropuertos, ministerios, túneles del metro, centros comerciales...

Todos ellos y trabajadores de otros sectores ponen diariamente el aporte de su cuota de trabajo para la edificación del nuevo Panamá que hoy se consolida como una de las naciones líderes del crecimiento económico. Hay un día prefijado en el mundo para rendir homenaje a los trabajadores. En Panamá, donde el recurso humano es la principal materia prima, conmemoramos el 1 de Mayo no con aparatosas celebraciones, sino trabajando con la convicción de que vivimos dentro del Estado de Derecho que convalida justicia, libertad, equidad. La estructura social que se construye mediante la libertad de trabajo asegura al futuro laboral de las nuevas generaciones de panameñas y panameños.

Los trabajadores en la construcción del tercer juego de esclusas están poniendo los cimientos de una nueva era que traerá más empleos, beneficios y prestaciones a los panameños de las generaciones venideras que administrarán el remozado Canal. Los futuros 1 de Mayo tendrán otro significado para cada uno de ellos.

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Viernes 14 de agosto de 2026