Día Mundial de la Alimentación
Con el lema "Cambiar el futuro de la migración. Invertir en la seguridad alimentaria y el desarrollo rural", celebramos el Día Mundial de la Alimentación, organizado por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, que quiere hacer un llamado para sensibilizarnos sobre la problemática de las migraciones.
La Organización de Naciones Unidas tiene en el calendario anual diferentes tipos de efemérides con el objetivo de sensibilizar a "toda la audiencia de Naciones Unidas a través de sus organismos en diferentes días de año".
Gran parte de los emigrantes, señala la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), son agricultores de subsistencia y pequeños ganaderos que han migrado a la ciudad con la esperanza de salir de la situación dura que viven sus pueblos, por la falta de una política coherente de los Estados. Sumado a ello, los efectos de las largas sequías, la salinización de los suelos como producto de la quema, roza y tala, prueba de ello en nuestro país se han talado 540 hectáreas boscosas en los últimos 20 años. (fuente: Ministerio de Ambiente.)
No todo está perdido, las Naciones Unidas, a través de la FAO, ha declarado la década de los huertos urbanos en conjunto con sus países miembros en los cuales se ha diversificado la actividad en huertos verticales y la tendencia a la hidroponía, sumado a ello, actualmente todas las fuerzas organizadas de la sociedad llevan adelante el programa: La Alianza por un millón de hectáreas, mediante el cual se ha venido reforestando en diferentes áreas de nuestro país.
Hay que reconocer los esfuerzos de los últimos gobiernos y de la empresa privada, los cuales llevan adelante la mejora integral de las comunidades rurales, generando empleo y prosperidad, lo que contribuye a reducir las migraciones.
Este día es propio para que se reconozca la gran gestión de un grupo de fundaciones que se han dedicado a mitigar el hambre en las áreas indígenas y carenciadas de alimentos, a través de fundaciones que con comedores y centros nutricionales han logrado reducir el hambre en la población infantil, impulsando los huertos caseros y otras iniciativas de microgestión, lo que contribuye a reducir la migración del hombre del campo.
Las Nuevas Guías Alimentarias de Panamá (Gabas), el reinicio de la fortificación del arroz y el decreto ejecutivo que regula el precio de los 22 productos regulados contribuyen a mitigar las necesidades de nuestras comunidades rurales.
Mucho falta por hacer para lograr el acceso de la alimentación a toda la sociedad, es tarea de todos. ¡Sumémonos, por la vida de nuestros hermanos!
Analista de Consumo.