Día Mundial de la Asistencia Humanitaria

Por: Redacción 19/08/2011

Nunca ha habido un año sin crisis humanitarias, y dondequiera que haya personas necesitadas, hay quienes las ayudan:
hombres y mujeres que se unen para aliviar el sufrimiento y llevar esperanza. Del Japón al Sudán, del Pakistán al Cuerno de África, los trabajadores de asistencia humanitaria ayudan a la gente que ha perdido su vivienda, sus seres queridos y sus fuentes de ingresos.

Estos trabajadores que prestan asistencia humanitaria a menudo afrontan graves peligros, muy lejos de sus hogares. Trabajan largas horas en las condiciones más difíciles.

Sus esfuerzos salvan vidas en situaciones de conflicto y desastres naturales. También contribuyen a unir al mundo recordándonos que somos una familia y que todos soñamos con un planeta en paz, en que todas las personas puedan vivir en condiciones seguras.

En el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, rendimos homenaje a quienes trabajan brindando asistencia humanitaria y les expresamos nuestro agradecimiento por su dedicación. Rendimos homenaje también a quienes han sacrificado su vida en el Afganistán, Haití y en otras partes. Son demasiados los que han muerto o han sufrido sus propias pérdidas en cumplimiento del deber.

Nos comprometemos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para asegurar que quienes prestan asistencia humanitaria puedan realizar sus funciones esenciales en condiciones de seguridad.

Hoy también es un día propicio para examinar nuestras propias vidas y determinar qué más podemos hacer para ayudar, para llegar a las personas que son víctimas de conflictos, desastres y penurias. Que los trabajadores de asistencia humanitaria a quienes rendimos homenaje en el día de hoy nos sirvan de inspiración para emprender nuestro propio camino con el propósito de hacer del mundo un lugar mejor y acercar a la familia humana aún más.

En el Cuerno de África, la población pasa hambre. La catastrófica combinación de los conflictos, los elevados precios de los alimentos y la sequía ha llevado a más de 11 millones de personas a una situación de extrema necesidad. Las Naciones Unidas dieron la voz de alarma hace meses.

No cabe duda de que la situación económica es dura, pero desde tiempos inmemoriales, incluso en los momentos de mayor austeridad, el impulso compasivo de ayudar a nuestros semejantes nunca ha flaqueado. Para revertir la situación y ofrecer esperanza en nombre de nuestra común humanidad, debemos movilizarnos en todo el mundo.

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Jueves 28 de mayo de 2026
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