Diagnóstico del alcohol y las posibles soluciones
Hoy, 15 de noviembre, se celebra el Día Mundial Sin Alcohol, establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para hablar sobre el alcohol, hay que conocer su diagnóstico. Siempre que se habla de “drogas”, se habla de marihuana, cocaína, heroína, etc. Pero ¿es el alcohol una droga? La respuesta es sí. Las drogas son sustancias que alteran, distorsionan las sensaciones o el comportamiento de forma significativa e incitan a su consumo continuado. El alcohol reúne los 3 requisitos de la definición dada y, por ende, sí es una droga seudolegal como el tabaco. Antes de seguir hablando sobre el alcohol, tengo que decir que no tengo problemas con el consumo prudencial de alcohol, que es máximo 2 cervezas de 250/350 ml cada una por día, pero no más de 3-4 veces a la semana. Una lata de cerveza contiene en promedio 250 a 350 ml. Ojalá todos consumieran de forma prudencial. Pero la realidad es que la sociedad a nivel mundial no lo hace.
El alcohol tiene miles de años de existencia. Destruye cualquier cantidad de vidas humanas, las deteriora y explota la dignidad humana (lo valioso del ser humano) de sus fanáticos defensores. El alcohol está tan inundado en nuestra sociedad a nivel mundial que casi en todas nuestras actividades tiene que haber alcohol, incluso en días que supuestamente tienen que ser religiosos, como Navidad, Semana Santa, etc. Y es que en cualquier reunión familiar, social, paseo a la playa, cumpleaños, graduaciones, etc., tiene que estar el Sr. Alcohol presente.
Las licoreras y demás elementos de la cadena comercial se escudan con campañas casi inútiles como: “Cuando maneje no tome”, ignorando que cuando una persona está bajo los efectos del alcohol, usualmente se pone agresiva/violenta y para convencer a esa persona de que cuando maneje, no tome, se tienen que formar peleas de todo tipo. O campañas que nos ponen en letras diminutas que “Beber alcohol en exceso es malo”, sin embargo, la ironía es que producen alcohol en abundancia y nos dicen que consumamos moderadamente. Además, ellos no tendrían las ganancias que tienen si consumimos “moderadamente”. Y si le sumamos a eso que beber alcohol en exceso es aplaudido por nuestra enferma sociedad mundial, entonces estamos viviendo bajo una institucionalización del alcohol y quien se atreve a criticarla será criticado, apartado, ridiculizado, aislado.
Para controlar la pandemia de alcohol en la sociedad, es necesario tomar (como mínimo) las siguientes medidas que sí tendrían un buen porcentaje de eficacia: 1. Prohibir la publicidad del alcohol en todas sus formas. Ya la publicidad del tabaco fue prohibida, entonces la del alcohol también tiene que estar prohibida. 2. Limitar masivamente la producción de alcohol. Si ellos quieren que la sociedad consuma moderadamente, entonces tienen que producir alcohol también de forma moderada. Tienen que dar el ejemplo.
3. Penalizar con multa u otra forma legal el consumo excesivo de alcohol. El artículo 109 de la Constitución de Panamá obliga a todos los ciudadanos a conservar su salud de forma integral. Si les exigimos a las autoridades cumplir con la Constitución, entonces nosotros también tenemos que cumplirla.
4. Enseñar en las escuelas sobre la verdadera esencia destructiva y distorsionadora del alcohol. El asunto es que los niños imitan lo que hacen los adultos y lo que nosotros hacemos es consumir alcohol excesivamente.
Por el momento, esas son las 4 medidas que recomiendo para controlar esta pandemia de alcohol, productora de decenas de enfermedades, violencia familiar, deterioro personal, etc. Otras medidas dependerán de la eficacia de las ya mencionadas. Hay que declararle la guerra al alcohol, sin olvidar que estoy de acuerdo con su consumo prudencial (en cantidades ya mencionadas arriba). Aunque el consumo moderado también es controversial porque incluso su consumo moderado aumenta el riesgo de cáncer de mama en mujeres, reduce calidad del esperma en hombres, entre otros problemas que no son mencionados casi por ningún médico.
Cierro con 3 dichos para mejor comprensión: “No beber alcohol es la mejor prevención contra el cáncer”, de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer. El otro dicho es: “El alcohol es un parásito que convierte a la población en ganado”. Y por último: “El alcohol es un feroz enemigo de la sociedad, pero la sociedad es su mejor amigo”, de Pedro Ernesto Vargas.