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Diálogo de esperanza para Colombia


Melitza E. Solano C. (melitza.solano@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Esta semana, el Gobierno colombiano, de la mano de Juan Manuel Santos, inicia una nueva etapa en su historia al tratar mediante un diálogo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), acabar con cerca de 50 años de enfrentamientos en los que la sociedad colombiana ha llevado la peor parte, porque ha perdido a sus ciudadanos y sus tierras en manos de la guerrilla.

La sociedad colombiana reclama una mayor participación, pues son ellos los que han puesto los muertos en esta guerra absurda, o son sus familiares los que están en manos del grupo armado.

Lo único que se espera de este nuevo acercamiento es que haya reglas claras y, sobre todo, que el Gobierno y sus negociadores hagan todo lo posible para que las actuales intenciones no se vayan por la borda con exigencias o peticiones que no se puedan cumplir.

Hay algo muy claro en todo esto, la ciudadanía no pasará por alto los crímenes cometidos por las FARC y eso el Gobierno y sus representantes en la mesa de diálogo tienen que tomarlo muy en cuenta a la hora de ofrecer concesiones.

Hay muchas esperanzas en este proceso de diálogo, y sería muy triste que hubiera otro fracaso en este aspecto.

Se espera que la inclusión a última hora de la holandesa Tanja Nijmeijer, como miembro negociador de las FARC, no retrase la anhelada cita.

El pueblo colombiano le ha dado un voto de confianza a la administración de Juan Manuel Santos, y tiene muchas esperanzas en este proceso de paz, porque considera que el país se merece un mejor ambiente, en el que no se tenga que escuchar de secuestros, bombazos ni amenazas.

Colombia, a lo largo de los años, ha presentado su mejor cara en todo los ámbitos, a pesar de los narcos y de la guerrilla y hoy busca una nueva etapa de superación y, sobre todo, paz.

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Martes 18 de agosto de 2026