Diálogo saludable
En un comunicado conjunto, el Ministerio de Salud (Minsa) y la Caja de Seguro Social (CSS) informaron que no había encontrado eco la propuesta de reanudación del diálogo con los directivos de la Asociación Nacional de Enfermeras, previo levantamiento del paro. Horas después, este gremio reaccionó positivamente al llamado al diálogo. Levantó el paro y reanudará las conversaciones con las autoridades de Salud.
Debe haber influido en el levantamiento del paro la buena voluntad del Minsa y la CSS al haber aprobado antes, sin presiones coactivas, un aumento general de salarios a todos los funcionarios del Minsa y la CSS, en una escala de 10, 12 y 14 por ciento. Para las enfermeras, el aumento representa un incremento de $104.30, determinando un sueldo de $849.30 para las enfermeras que se inician en los centros hospitalarios públicos, sueldo superior al que perciben las enfermeras que prestan servicio en clínicas privadas. Explicó, también, el comunicado que, adicionalmente, con la aprobación del Decreto Supremo 112 del año pasado, las enfermeras lograron un incremento del 33.33 por ciento en el pago de sus turnos, pasando de $60 a $80, así como incremento en el bono anual de $250 a $350. Habría que añadir el reconocimiento del 40 por ciento adicional a los salarios en las áreas geográficas de difícil acceso; reconocimiento de que laboren seis horas diarias, pero devenguen un salario correspondiente a ocho horas, en las áreas de mayor estrés laboral.
Por otro lado, las enfermeras tienen un régimen especial de 45 días de vacaciones si no hacen uso de los 30 días por incapacidad, conforme a la Ley 1 de 6 de enero de 1954. No obstante la vigencia de estos antecedentes de mejoras salariales y sociales, las autoridades han accedido a llevar a cabo nuevas conversaciones sobre el estatus salarial para poner término a una medida de fuerza que disminuyó la atención oportuna de miles de usuarios. Gracias al realismo de las partes, se reanudarán las citas médicas aplazadas, y se podrá ejecutar la campaña de vacunación de 250 mil niños del Programa de Prevención que desarrollan el Minsa y la CSS, con la colaboración de las enfermeras.
La experiencia nos enseña que las aspiraciones salariales de cualquier grupo laboral tienen la obligación de considerar, por un lado, la viabilidad financiera del Estado y, por otro lado, el ineludible imperativo profesional y moral de colaborar, desde diversas perspectivas, en la protección de la población panameña. Los medios para obtener una mejor retribución económica y adecuada estabilidad profesional están contempladas en el ordenamiento legal; en esta situación, las autoridades de Salud accedieron voluntariamente a la aprobación de incrementos salariales, de conformidad con las posibilidades financieras estatales.
El Estado de derecho norma los elementos procesales que, tratándose de aspiraciones salariales que demandan un considerable esfuerzo financiero gubernamental, debieran iniciarse con el diálogo para arribar a negociaciones sobre el régimen laboral; si fuere indispensable hacerlo para llegar a una conciliación armónica entre lo que se quiere y lo que se puede, se debe aceptar el arbitraje de autoridades laborales competentes.