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Días de jolgorio político

Por: Redacción 30/04/2014

Muchos panameños desean que ¡ya! se llegue el 5 de mayo para despertar de este carnaval en que se ha convertido la publicidad y arengas de los partidos políticos. Distinguir en estos días si se habla de calle arriba y calle abajo de los Carnavales o se trata de las preferencias políticas de los candidatos presidenciales, no tiene mucha diferencia.

En esta cuenta regresiva, desde que amanece se escuchan comentarios populares en cada esquina. Tomamos el desayuno en un concurrido restaurante local con dos pantallas sintonizando noticieros nacionales que no parecen llamar la atención del público. Los comensales se reúnen para escuchar las opiniones de cuál es el más corrupto, el más moral y algunos esperan ver qué dice la mayoría y salir repitiendo lo que oyó.

En la última recta, se espera que igual que la fiesta carnavalesca salgan nuevas “tonadas” a relucir, los trapos sucios, las cosas más insólitas, más irrespetuosas están por venir. Igual que las reinas de calle arriba y calle abajo. Calle arriba dice: “en esa familia crisis ‘ta la calva la cara ‘e crimen y la enana borrachona”; mientras que calle abajo responde: “las cucarachas solo son de calle arriba por eso salen de la calle la Bolívar ¡cuchillera!”.

Ahora no se dirán de las reinas del Carnaval, sino de los candidatos presidenciales si uno dijo “aló”, el otro dijo “fui niña” y el otro “frenará las muertes producidas por el alcohol”.

En el ambiente suena una música “al sonar los tambores ya comienza mi cumbia”, “Carnaval, carnaval en La Central”… Un carnaval del que ha opinado hasta quien por su investidura de juez de la contienda debió mantener bien cerrada su boca como dicen “calladito se ve más bonito”.

En un escenario donde se ha perdido el respeto y traspasado las funciones de sus investiduras, donde algunos medios televisivos excluyeron cuñas por ser insultativas, pero vemos otras que lo son y se siguen proyectando.

Un candidato presidencial que provoca crisis de huelgas en un periodo electorero. Un carnaval de desorden completo, desenfrenado y desesperado de todas las partes… Todos queremos que se llegue el 5 de mayo para descansar de este bombardeo inmisericorde. El 4 de mayo, los panameños y panameñas tenemos el deber y el derecho de ejercer el voto a sabiendas que todo pueblo, siempre, tendrá el gobierno que se merece.

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Viernes 7 de agosto de 2026