Días de reconciliación
Frente a los que auguran el fin del mundo se me ocurre proponer días de vida y reconciliación. La misma organización de Naciones Unidas nos convoca para los días 8 y 9 de mayo, a mirarse en el espejo del tiempo y reflexionar. A mi juicio, considero que siempre es saludable recordar y rendir homenaje a todas las víctimas de la Segunda Guerra Mundial, y a tantas otras contiendas que nos entristecen los caminos.
Todos nos merecemos la vida para vivirla. Por tanto, la humanidad, más que aspirar a encender fuegos, debe afanarse en que la gente, en particular los más pobres, no mueran antes de tiempo.
El mundo ha sido creado para recrearse en él, sin discriminación alguna. No se alcanzará el auténtico progreso mientras no se esclarezcan los horizontes. El oscurecimiento de los valores morales favorece comportamientos que ponen fin a la existencia. El hombre, todo hombre tiene que ponerse al servicio del hombre. Ciertamente, la familia humana tiene que despojarse del flagelo de la guerra.
En España tenemos la historia de una organización terrorista, la triste historia diría yo, puesto que no ha tenido sentido alguno con las fuerzas democráticas en el poder; llegado a este punto, solo cabe entregar las armas y disolverse, y mejor hoy que mañana. En cualquier caso, urge armonizar diferentes valores en el seno de todas las civilizaciones, para poder cultivar una vida más crecida de vida, y así, dejarse cautivar por la contemplación, tan necesaria para reencontrarse el hombre con la naturaleza. Desde luego, tenemos que ser cada día más sensibles a las músicas del universo y a las energías de la tierra, sembrando de vida todas las avenidas del planeta. La carrera de armamentos es la plaga actual más grave; un gravísimo hecho que contradice los designios naturales de un mundo creado para ser vivido, mediante un desarrollo inclusivo y sostenible, no para equiparse de artefactos destructivos, que son los que verdaderamente pueden conducirnos al fin del mundo.
Víctor Corcoba H.
Escritor, españa
opinion@epasa.com
