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Dirigente empresarial


Jaime Correa Morales / Empresario (opinion@epasa.com) / -

El 9 de mayo, Panamá América publicó (en la portada de la sección de Economía) un comentario del presidente de la Apede, Roberto Troncoso, que me llamó mucho la atención, pues él comentó estar “preocupado por la piratería de empleados” entre empresas, mediante ofertas de mejores salarios por cambiarse de empleo.

Aparte de que ello es otra prueba de un desarrollo económico envidiable, liderado por el presente gobierno, es un derecho individual el aspirar a mejoramientos personales, y extraña que sea una persona que cada vez que puede critica la “mala distribución de la riqueza”, quien haga este tipo de señalamientos, ya que lo que a él ahora “le preocupa” es precisamente la forma más efectiva de mejorar tal distribución. Pero mi asombro es mayor cuando analizamos que él preside precisamente una institución de ejecutivos de empresa -que no de empresarios- y tales ejecutivos miembros de Apede son los que principalmente se benefician de estas competencias salariales.

Entonces, ¿cómo debemos interpretar el propósito de tal “preocupación”? Si yo fuera ejecutivo de empresa -que lo fui hace años -y miembro de Apede -que también lo fui-, no estaría nada contento con que el Lic. Troncoso haga pública esta clase de preocupaciones que me afectan mis derechos a una mejor calidad de vida.

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Viernes 14 de agosto de 2026