Discapacitados por accidentes
Hace un tiempo escribí sobre la desaparición de jóvenes por múltiples circunstancias y lo triste que resultaba para nuestra sociedad. También hablaba de los fallecidos en accidentes automovilísticos por irresponsabilidad, por velocidad o por alcohol. Pero triste también es el porcentaje de discapacitados por dichos incidentes y que leí hace un par de semanas
Aquí entran jóvenes y no jóvenes; causas: desconocimiento de los reglamentos de tránsito al cruzar las calles, velocidad, falta de mantenimiento de los autos y buses, lo que lleva a choques y otros más. En fin, cada día aumenta el número de accidentes y esos discapacitados no entran en la cifra de muertos y muchas veces los desconocemos.
Otras veces he insistido en la educación vial, indispensable para disminuir esos choques que llenan de luto a hogares panameños. Pero nadie se ocupa de ello como una de las materias que debieran enseñarse en las escuelas primarias o secundarias (no sé, porque para eso estarían los técnicos). Al educar a los estudiantes, ellos mismos aprenden por dónde deben cruzar las calles, por dónde caminar como peatones porque veo a muchos hacerlo por la calle y no por las aceras.
Para cuando esos muchachos sean grandes y tengan un auto en sus manos, habrán aprendido a respetar los reglamentos, a no tragarse las luces rojas, no dar la vuelta en U en plena calle, a no pasarse incorrectamente los otros autos, a no hablar por celular mientras manejen y menos a chatear. Sabemos que la educación es el centro del desarrollo de un país y las diferentes materias y enseñanzas son indispensables para el buen vivir de los ciudadanos. En los países donde la cultura es superior, se respeta a los niños, se maneja con cuidado y casi no hay necesidad de la educación vial porque esta viene sola. Pero al panameño debemos cambiarle la mentalidad, su forma de ver las cosas y de pensar para que nos entre un poco de cultura con lo cual evitaríamos muchos infortunios.
Últimamente, vemos crecer el número de accidentes de metrobuses. ¿Por qué? Porque esos conductores que manejan esa clase de autos son los mismos que manejaban los “diablos rojos”, y por más adiestramiento que les den en la nueva compañía, si no cambian su mentalidad y su forma de ver las cosas, continuarán manejando a lo loco y llevándose por delante al que se le ponga. Comencemos a educar vialmente desde niños para que sean buenos ciudadanos . Es la única forma que encuentro para mejorar la situación en una ciudad llena de autos, de calles mal trazadas y de peligro por todos lados.
Médico.
