División
"”Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina".
En la lectura continua con que caminamos hacia la Pascua de Resurrección mediante el ejercicio de la Cuaresma aparece en estos precisos días esta frase-sentencia. Cuando Cristo cura a un mudo endemoniado. Sus interlocutores, declarados adversarios, visceralmente confundidos en su rechazo de Jesús atribuyeron la curación hecha por Jesús al poder del Maligno.
Uno puede aceptar que le endosen epítetos denigrantes pero llegar a buscar como causa de una obra de misericordia y de amor al prójimo a las fuerzas del mal, se necesita estar bloqueado, "red out", cegado dominado por el odio atrabiliario.
Lo interesante es admirar la paciencia del Señor que acepta el insulto y les riposta con argumentos llenos de lógica, como quien dice si en un molino usas granos amarillos, la harina que saldrá será amarilla, si usas un grano morado, la harina será morada, pero no al revés. Gran morado produciendo harina amarilla. Y abundó más en su respuesta.
Y llegando a decir que todo reino dividido entre si va a la ruina. Y lo hago extensivo a la situación que estamos viviendo en ese mar de dimes y diretes con que se tratan dos profesionales del derecho. Y esto me lleva a pensar no ya en la credibilidad de los que manejan la justicia, que habrá muchos dignos de confiar, pero que la imagen proyectada sigue deteriorando más y más en el ejercicio de la noble profesión. Si nos podemos a ver, no caemos en la cuenta que somos un país tan pequeño que no podemos estar en división en todos los estamentos de la vida ciudadana. División en los partidos políticos, uno en el gobierno otro en la oposición, división dentro del mismo partido, división entre los economistas, entre los sindicalistas, entre los médicos, entre los deportistas, sobre todo en lo religioso y el resultado tenemos las pruebas al canto, seguimos anclados en el tercer mundo. Con todas sus negatividades. Y se difunde la falta de credibilidad, básica para la coexistencia, pacífica y para el progreso de la educación , y de otros aspectos de la vida.
Factor de división indudablemente es la lengua. El escritor bíblico Santiago 3, 2-5-7-9 nos dice: "Todos fallamos muchas veces. Quien no falta con la lengua es hombre cabal, capaz de enfrentar todo el cuerpo. A los caballos les ponemos bocado para que nos obedezcan y así guiamos todo su cuerpo..." La Raza humana es capaz de formar y domesticar toda clase de fieras, aves, reptiles, y peces. La lengua nadie la logra domar. Con ella bendecimos al Señor y Padre, con ella maldecimos a los hombres creados a imagen de Dios.
