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Donaciones políticas, fuente de corrupción

Por: Redacción 23/06/2015

Hoy en día, cuando se habla sobre los compromisos de los gobernantes con sus donantes y la corrupción que emana de ellos, he escrito sobre algo que disgusta a la sociedad: el subsidio electoral que provee el Estado a los partidos políticos, y que lo hace saber por todos los medios escritos y hablados posibles. El ciudadano no quiere que el Estado gaste parte de sus impuestos en gente que, según su insatisfacción, es holgazana y vive solo del dinero público.

El ciudadano piensa que los partidos deben conseguir sus fondos de donaciones para sostenerse, si no lo logran, es porque son ineficientes. Con esta idea la gente que no tiene recurso económico no podrá participar nunca en una campaña electoral. Son las donaciones las que originan la corrupción.

En sentencia de la Corte Suprema de Justicia, se destaca su último párrafo que dice:

En cuanto a las fuentes de financiación propias como las cuotas de afiliados no alcanza para nada, de modo tal que las fuentes reales de los partidos políticos se encuentran en primer lugar en los recursos económicos y financieros que les facilitan los poderosos, los que a su vez le pasarán la factura de lo prestado cuando los partidos accedan al poder, lo que genera la primera y fundamental corrupción.

Nuestra realidad ha demostrado que los partidos tienen dueños, los que aportan el dinero para financiarlos, los dominan y dictan las líneas por seguir. Sus aportes significan a futuro contratos de compraventa de puestos y de suministro de bienes, servicios y construcción. A mayor aporte, mayor retribución.

Al ciudadano le repugna que le hablen del financiamiento de los partidos porque piensa que ese dinero se lo van a robar y se opone a que se les dé alguna prebenda, sin embargo, olvida que por ley los partidos políticos son instituciones de interés público.

El panameño ha demostrado con fiereza que no permite la privatización del Idaan. ¿Por qué permite la privatización de los puestos más importante del país: presidente, diputados, alcaldes y representantes?

No se ha comprendido que si no se subvenciona a los partidos con el ciento por ciento ellos seguirán oponiéndose tercamente a que les fiscalicen los fondos obtenidos por donaciones, siendo esta la forma en que adquieren los compromisos que luego tienen que pagar con puestos tan importantes como la aportación donada, contratos, nepotismo y toda clase de corrupción.

No se ha querido entender que con el actual financiamiento se les cierran las puertas a las elecciones a quienes no tienen recursos y solo podrán participar aquellos que puedan conseguirlos de cualquier manera, como sucede en la política panameña, sin tapujo ni vergüenza y sin importar de dónde proviene.

No se ha comprendido que la única forma de detener la corrupción es financiándolos totalmente y auditándolos al final de cada año como se hace con las instituciones del Estado y con la empresa privada.

No se quiere comprender que los ganadores se jactarán de que compraron los puestos y pagaron un precio alto por ellos, por lo tanto, seguirán nombrando a sus parientes y amigos sin importar si tienen capacidad para desempeñar el puesto, por eso se ve tanto funcionario inepto, incapaz e ignorante; ese ha sido el fracaso de todos los gobiernos que ha habido: las donaciones.

Se reformarán las leyes electorales a cada rato, pero si no se eliminan las donaciones, seguirá la corrupción.

Con el actual sistema, el ciudadano no tiene ética ni argumentos fuertes para criticar al gobierno, ya que no permite que se dé dinero de los impuestos que paga para encontrar un ciudadano idóneo, con solvencia moral, que sí los hay, y con cultura política para dirigir el gobierno y ser llamado a rendir cuentas de verdad, no de manera como se hace en el presente.

Con el financiamiento del ciento por ciento, los partidos políticos se verán obligados a responsabilizarse con la ciudadanía por el buen uso del dinero de los contribuyentes, a presentar una mejor campaña política, a impedir que haya gastos fuera del presupuesto de financiamiento. Esta es la única forma de controlar las campañas políticas tan largas y perturbadoras.

La oposición al financiamiento a los partidos seguirá produciendo el asfixiante descontrol contra el ciudadano al ser sometido a propagandas insulsas, vanidosas, engañosas, que es un permanente lavado de cerebro que fastidia a quien por obligación tiene que verlas porque se hacen a toda hora, por todos los medios sociales, de manera que no hay escapatoria a ese acoso a la tranquilidad.

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Viernes 31 de julio de 2026

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