Donald Trump y Puerto Rico
El presidente electo de Estados Unidos Donald Trump, es muy reconocido a nivel internacional por sus posturas conservadoras de la ultraderecha estadounidense. Su triunfo electoral ha causado distintas reacciones en todos los países del mundo. Sus ideas xenofóbicas sobre los mexicanos en particular y los latinoamericanos en general, causa una alta preocupación en Nuestra América. Aunque su triunfo era muy incierto antes de las elecciones, el apoyo del Ku Klux Klan, (Uno de los grupos más grandes del Klan, celebrará una parada para celebrar el triunfo de Trump, como presidente electo.) el Movimiento Tea Party, (grupo ultraconservador con gran influencia en el Partido Republicano) y la alta participación electoral de los WHAP (White, Anglo- Saxon, Protestant), fueron los responsables de su elección, entre otros grupos... Los WHAP son un grupo de ciudadanos estadounidenses blancos y de religión protestante, pertenecientes a la clase media alta y que tiene mucha influencia en distintos renglones de la sociedad estadounidense. Su influencia alcanza hasta el campo político, como quedó demostrado en el caso de la elección presidencial de Trump.
En la Isla de Puerto Rico, colonia de Estados Unidos desde 1898, con una población tradicionalmente “demócrata,” sus residentes están muy preocupados por los efectos nocivos que puede causar allí la elección de Donald Trump. En las elecciones de Puerto Rico obtuvo el triunfo electoral Ricardo Roselló Nevarez, asimilista identificado con el Partido Demócrata. La isla elige un(a) Comisionado(a) Residente a la Cámara de Representantes del Congreso. Este funcionario(a) político tiene voz, pero no tiene voto en el Congreso de Estados Unidos. En estas elecciones fue electa la expresidenta de la Cámara de Representante Jennifer González, identificada con el Partido Republicano. La meta de ambos funcionarios trazada para este cuatrienio es lograr la estadidad para Puerto Rico. No vemos que esto sea posible en un futuro predecible en primer lugar por la grave crisis económica que existe en Puerto Rico y por la oposición de los puertorriqueños que atesoramos nuestra cultura y nuestro idioma español. Además todavía no sabemos, si como latinoamericanos que somos, seremos víctimas de las políticas racistas y xenofóbicas de Donald Trump.
Sabemos que Trump tiene ideas contrarias a la otorgación de beneficios sociales a la población. Es muy incierta la posibilidad de la eliminación de los programas de salud en Estados Unidos y por ende en Puerto Rico. Aunque Trump ha hecho claro que no acudirá con un rescate económico para pagar la deuda de Puerto Rico, no ha dicho si establecerá algunos incentivos económicos para crear nuevos empleos.
Aún con sus políticas racistas y xenofóbicas, Donald Trump tiene sus seguidores en Puerto Rico. Algunos de estos argumentan que los veteranos de Puerto Rico, recibirán mayores beneficios (militarismo). Trump al igual que presidentes anteriores dice que acatará la decisión que tome Puerto Rico ante el status. También ha prometido no continuar con los acuerdos internacionales que perjudican a Puerto Rico por ejemplo, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. (NAFTA).
Historiador