‘Dos por uno’, pero no voy
La famosa expresión “dos por uno” está en un sinfín de artículos, como contenidos de champú, hasta encontramos el favorito de muchos: “pague uno y el segundo es gratis”. Pero existe, lamentablemente, el sonoro: “la primera hora gratis y dos centavos el minuto la segunda y tercera hora”.
Y en esas estamos, nos están educando y entrenando para ser los futuros usuarios de unos estacionamientos de lujo en un centro comercial, o mejor dicho mall, de la capital. Y como muchas, soy de las que le encanta pasearme por el mall: una vueltita por el supermercado, un cafecito con unas amigas y la tradicional window shopping por todo el mall. Pero en estos días acudí con el propósito de instruirme sobre el novedoso y moderno sistema de ingreso a los estacionamientos y la experiencia fue refrescante, ya que los jóvenes instructores en el local fueron de lo más eficientes y pudieron atender todas mis inquietudes con amabilidad.
La cuestión es así: una llega con su carro a cualquier garita de ingreso a los estacionamientos y recibe una tarjetita, la cual tenemos que cuidar de no perder, de lo contrario tendremos que pagar una multa de $20, aunque estuvimos en el local media hora y que conste, la primera es gratuita.
Al retirarnos del local comercial veremos que en todas las salidas nos encontraremos con las máquinas tipo cajeros para validar la tarjetita, la cual tendremos que cuidar una segunda vez para la salida.
Si todo va bien, llego a mi carro y tengo 15 minutos para retirarme, o sea, llegar a la garita, ingresar mi tarjetita, la cual permitirá, o no, que la valla de seguridad me dé paso. Pero ¿qué pasa si en medio del ajetreo me encuentro con una amiga en los estacionamientos y nos saludamos de 15 a 20 minutos? Bueno, me informan que tendré que volver al cajero dentro del mall y revalidar la tarjetita. En otras palabras, este mall se convertirá en un buen estimulante para mejorar la memoria.
Las condiciones de hora gratuita y los dos centavos el minuto cuando estemos degustando algún manjar o hamburguesa en el foodcourt, rapidito medirnos con la imaginación el lindo vestido de la vitrina, rapidito ir al baño, lavarnos las manos, peinarnos, arreglar la cartera, buscar el celular, rapidito efectuar el pago, correr al carro, navegar hacia alguna salida y no atropellar a nadie, 15 minutos para llegar a la salida. ¡Mejor no voy!