Eclesiastés No. 3
-Mejor es, pues, vivir dos juntos que uno solo, porque es ventajoso el estar en compañía.-
-Si duermen dos juntos se calentarán mutuamente; uno solo, ¿cómo se calentará?
- A los muchos cuidados se siguen sueños y en el mucho hablar no faltarán sandeces.-
- El avariento jamás se saciará; y el que ama las riquezas ningún fruto sacará de ellas.-
- Dulcemente duerme el trabajador, ora sea poco, ora sea mucho lo que ha comido; pero está el rico tan repleto de manjares que no puede dormir.-
-Por tanto, yo tengo por una cosa bien hecha el que el hombre coma y beba, y disfrute los días de vida que Dios le conceda y ésta es la suerte que le pertenece.
-Y cuando concede Dios a un hombre conveniencias y hacienda dándole al mismo tiempo facultad para gozar de ellas, y disfrutar de la parte que la ha tocado y alegrarse con el fruto de su trabajo, es esto un don de Dios.-
-Los días de su vida se la pasarán casi sin sentirlo, porque Dios le llenará el corazón de delicias.-
-Todo el afán del hombre es para saciar su boca, mas su alma no quedará saciada.-
-Mucho se habla y discurre en las disputas, y en todas ellas se ve mucha vanidad.-
(Continuará el próximo domingo bajo el No. 4).
