Educación al consumidor, retos
La familia es la primera escuela para los pequeños consumidores, en donde los padres deben inculcarles valores, dirigidos a todos los ámbitos del conocimiento. Inculcar la cultura del ahorro y la buena administración de la mesada, el estímulo a las buenas notas y a la colaboración en el hogar, así como formarles el paladar en el consumo de comida saludable son valores vitales de padres a hijos en el mundo de hoy, es por ello que podríamos decir: la familia es la primera escuela de consumo del ser humano.
A lo largo de la historia de la humanidad, hace 40,000 años, ya el hombre de cromagnun enseñó a su hijo qué piedras seleccionar, qué conchas guardar para tener que ofrecer a la chica deseada, según el documento ¿qué es la educación al consumidor', de la autoría de Victoria W Thoresen, del Instituto de Formadores de Noruega.
En nuestro país, con el advenimiento de la televisión en la década del 60, siglo pasado, se inició la masificación de los mensajes publicitarios, con lo que se da inicio al fenómeno del consumismo. El consumismo, en nuestro país se incrementa, adicionalmente, debido a la existencia del sistema bancario a las facilidades que brindan las entidades emisoras a sus prospectos clientes al entrar a la fuerza laboral. Los jóvenes, en su tránsito a la edad adulta, son sus mayores usuarios por la presión de grupo, moda, vida nocturna y los casinos, fenómeno que cercena la apertura a nuevos financiamientos.
La educación al consumidor es responsabilidad de todas las organizaciones sociales y empresariales que aspiran un país mejor, por el cual pasa por las finanzas familiares y no es responsabilidad única del Estado, a pesar de que tienen entidades creadas para defender y educar al consumidor, las cuales, a pesar de cumplir con su papel, no pueden con el poderío de la publicidad, que se genera en los medios masivos, principal causal del sobreendeudamiento.
Desde finales de la década de los años 90, se iniciaron las primeras campañas dirigidas al consumidor panameño, con la llegada de la Acodeco, la educación al consumidor se ha multiplicado en actividades dirigidas a los consumidores con desarrollo de la temática en los medios masivos, así como en las escuelas, universidades y en donde lo soliciten, siempre hay disponibilidad de educar y orientar al consumidor.
Es importante iniciar una cruzada dirigida a reeducar al consumidor, desde sus propias áreas de acción, gremios, ya sean: sindicatos, asociaciones de consumidores, cooperativas, grupos profesionales, cámaras, iglesias, comités de salud, para lograr la toma de conciencia del consumidor en la administración de los recursos.
Invocamos a los mejores liderazgos para ponerlos a favor del fomento de iniciativas educativas a favor de los consumidores, siguiendo el ejemplo del papa Francisco, quien en sus homilías invita a unirnos para sensibilizar a la sociedad sobre: "a sociedad de consumo, cáncer de la desesperanza". Manos a la obra.