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Educación ambiental
Dagoberto Franco/Presidente de la Fundación Guardianes del Ambiente
Es evidente que estamos frente a un panorama sombrío de los problemas ambientales, realidad que se hace más visible con la mala disposición de la basura, la falta de agua en muchas comunidades y el mal uso de los recursos energéticos. También se suman a esta lista de problemas ambientales la deforestación, la pérdida de la biodiversidad, la erosión y contaminación de los suelos, entre otros más.
La educación ambiental es la punta de lanza en el camino hacia la solución de estos problemas. Por ello, es impostergable la necesidad de entronizarla en el currículo educativo, para contribuir a la formación integral de los niños y jóvenes de hoy, al igual que es necesaria la transformación de todos los ciudadanos a través de la educación ambiental no formal. Y es que, la educación ambiental busca formar y fortalecer la ciudadanía ambientalmente responsable, que se inicia en las escuelas y que debe verse reflejada en la comunidad.
La Ley 38 de 2 de diciembre de 2014, que obliga al Ministerio de Educación a implementar la educación ambiental transversal en todo el sistema educativo, es solamente la punta del hilo de Ariadna, por lo que es imprescindible que se establezca un plan nacional de educación ambiental, que viene a ser la concretización de las políticas, estrategias y proyectos hacia la consecución de nuevos saberes ambientales y el desarrollo sostenible.
En el año 2012, la Anam realizó el tercer Foro de Educación Ambiental para el diseño del Plan Nacional de Educación Ambiental no formal 2014-2019. Sin embargo, hasta ahora no hay ningún indicio de que esta iniciativa cumplió su cometido. En consecuencia, hay que retomarla, esta vez, con la participación de los ministerios de Ambiente y Educación.
Un plan nacional de educación ambiental viene a constituirse en la hoja de ruta por seguir con miras a la institucionalización de la educación ambiental para apoyar el desarrollo sostenible y el cambio de la cultura ambiental de los panameños, teniendo como norte que el Ministerio de Educación se encargará de la educación ambiental formal, y el Ministerio de Ambiente coordinará con todas las instituciones del Estado lo concerniente a la educación ambiental no formal.
La importancia de tener un plan nacional de educación ambiental es que permite establecer qué se debe hacer y cómo, incorporando a todas las instituciones del Estado a través de una Comisión Nacional de Educación Ambiental, que garantice que todas las instituciones incluyan la educación ambiental como parte de sus responsabilidades, como único camino para un cambio de actitud de los funcionarios, que al mismo tiempo son ciudadanos.