Educación panameña se encuentra a la deriva
Durante los días pasados nos hemos asombrado de la cantidad de estudiantes reprobados en nuestros colegios, tras la implementación de un nuevo diseño y aplicación curricular.
Las voces de protesta provienen de todos los sectores en contra de la alternativa educativa utilizada por el Meduca el año pasado y que debió disminuir los fracasos, empinar el índice académico de los jóvenes para ingresar a las universidades y en definitiva ampliar sus horizontes de conocimientos y de expectativas profesionales.
Nada de eso ocurrió y sucedió así por dos situaciones de las cuales, sé y me disculpo, le es difícil aceptar a una sociedad que comete continuos errores basados en una visión superficial de las cosas.
En primera instancia, el Ministerio de Educación pensó y creyó que disminuirle los exámenes a los jóvenes los ayudaría a presentar mejores resúmenes e investigaciones que podían ser sustentadas o compartidas. Las autoridades educativas realmente lo que hacían era otorgar una “patente de cursus”, basado en el hecho de que para engañar a las estadísticas es mejor un resumen que un examen, ergo, no debía haber fracasos.
Lo que no sabían las autoridades es que a los jóvenes a esa edad de adolescencia su mente posee mucha energía, por lo tanto resúmenes no eran suficientes para despertar el interés por educarse. Se aplicó la Ley del menor esfuerzo.
En segunda instancia, una investigación o confeccionar un texto para sustentación, ya sea individual o en grupo, requiere “supervisión”, ¿de quién? , del acudiente o padre de familia u otros miembros allegados a los jóvenes.
La estructura para realizar una investigación basada en objetivos generales, objetivos específicos, marco teórico justificación y demás, bueno, algunos docentes no la conocen, ni la entienden, mal podían enseñárselas a los futuros profesionales y que a su vez sin este método no podrán enfrentar los retos en sus distintas especialidades de manera racional y científica y lo seguirán haciendo como lo hacemos ahora: demagogia, improvisación y superficialismo, vista reitero en todas las profesiones, desde el docente hasta el abogado, incluyendo el periodista.
Así que esto me recuerda lo que Tupac Amaru le espetó al Gobernador Español que lo mantenía preso, cuando le preguntó ¿quiénes son los culpables? él contestó: solos tú y yo; tú por apresar a mi pueblo y yo por querer liberarlo.
Aquí los únicos responsables son las autoridades educativas por querer meter “gato por liebre”, al eximir de estudios y exámenes a quienes deben practicarlos para adquirir conocimiento probatorio y con los “resúmenes” no debían haber problemas, pasó todo lo contrario.
Los padres de familia por que no apoyan a sus hijos, las distracciones, la tecnología de diversión solamente y lo superficial, han mermado el intelecto y las expectativas propias de los jóvenes.
El resultado era el fracaso, porque si el padre de familia no lee, no escribe, no estudia, no piensa, ¿qué puede aprender el adolescente?, lo mismo, así que él tampoco lee ni estudia. Y les digo mis padres no sabían la letra, pero Admiraban y Respetaban la educación.
Así en cinco años tendremos una sociedad de autómatas, sin ética, sin valores, epicúreos y hedonistas, los cuales tomaran las riendas del gobierno. Que país tendremos.
Y por último mis amigos docentes, si tampoco leen los libros, ni presentan investigaciones, ni escriben libros para sus respectivas clases, están en iguales condiciones que las autoridades educativas y que los padres de familia.
Cualquiera diría que esto de la educación es una conspiración para fabricar autómatas, pero no, es un día más igual al anterior en mi soleado Panamá, en donde la educación ciertamente seguirá a la deriva.
Docente.
