Educación, prioridad nacional
Cuando en una nación existe voluntad, puede determinarse que los cambios en materia educativa son positivos promoviendo mejores opciones para que docentes y estudiantes formulen proyecciones que contribuyan al desarrollo de la república. Sin embargo, cuando se limita al estudiante en no dotarle de los equipos necesarios para su formación durante el año educativo, se contribuye al retraso escolar.
Es lamentable que en este año electivo, los alumnos panameños no reciban sus mochilas escolares debido a diversos factores, lo que demuestra una poca valorización en apoyar al estudiante panameño y contribuye con el deterioro educativo cada año. Es como regresar a los tiempos de la recordada y famosa reforma educativa de 1979, con la que se buscaba un mejoramiento dentro del sistema educativo, pero en la actualidad se han detectado diversas anomalías que se conjugan entre intereses económicos y políticos que en su mayoría deterioran la enseñanza curricular en todo el país.
Si bien es cierto que es necesaria la preparación de profesores y docentes en todas las asignaturas, como inglés, es tiempo de recobrar nueva calidad de enseñanza y formalizar un estatuto en materia educativa capacitando a los docentes y que también se fortalezca la desaparecida materia de Historia de Panamá con los Estados Unidos para contribuir más a la vivencia histórica de nuestro país.
Es importante reforzar estas dos materias porque cuando el joven panameño culmina sus estudios en la secundaria, se enfrenta en las calles a un mundo altamente competitivo donde su mayor dominio son el poderío de las empresas transnacionales que están dominando al mundo después de la caída del comunismo en Rusia y la caída del Muro de Berlín a finales de la década de los años 80.
Durante la época de los militares, el sistema educativo panameño se deterioró debido al resquebrajamiento ocasionado por personas que eran muy allegadas a las filas de las desaparecidas Fuerzas de Defensa, donde proyectaron ideas nacionalistas falsas para nuestro sistema educativo. Es necesario señalar que la actitud del Ministerio de Educación de no entregar las mochilas a los estudiantes panameños constituye un acto de poca solidaridad y de apoyo educativo a los estudiantes de todo el país porque se les priva de un verdadero derecho que para muchos es de gran significado.
Es importante indicar que lo fundamental en nuestro país es valorar la enseñanza educativa sin reprimir el derecho del estudiante panameño a obtener los materiales de apoyo y enseñanza que requiere para que obtenga mejores conocimientos.